Lluís Camps y Florencio Conde | Gemma Andreu

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El Ayuntamiento de Es Castell gestionará en 2018 un presupuesto de 8,5 millones de euros, un 33,71 por ciento más de ingresos que en el ejercicio que ahora concluye, "gracias al esfuerzo que harán los ciudadanos de Es Castell y por las sinergias entre administraciones, con diferentes líneas de subvenciones", ha anunciado este martes el alcalde Lluís Camps, del PP, junto con el primer teniente de alcalde de Urbanismo y socio de gobierno del PI, Florencio Conde.

El salto inversor será muy importante el próximo ejercicio, con un total de 2.700.500 euros prespuestados en ese capítulo, lo que supone un incremento relativo del 317 por ciento respecto a 2017, que ha registrado una inversión de 647.500 euros. Esto es así por la previsión al alza de las transferencias de capital, con 144.000 euros procedentes del Plan Insular de Cooperación, unos 700.000 euros del plan de ayuda para inversiones sostenibles en materia hídrica del Consell, así como la aportación de 400.000 euros de la Comunidad Autónoma, a través del impuesto de turismo sostenible o 'ecotasa'.

A eso se le suman los remanentes de tesorería que se pueden gastar en proyectos financieramente sostenibles y "eso hace que este presupuesto se eleve el 33,71 por ciento", sin recurrir al crédito, ha destacado Camps.

En cuanto a impuestos, el de bienes inmuebles congela el tipo impositivo y se mantienen los valores catastrales, por lo que no hay incremento en los recibos, ha asegurado el alcalde, quien asimismo ha señalado que se mantienen las tasas de los servicios de deportes, cultura y los precios del área social, pese a ser deficitarios para el Ayuntamiento.

Entre las inversiones destaca, por cuantía presupuestaria, la dotación de servicios básicos de agua potable y alcantarillado a la urbanización de Cala Sant Esteve, que quedará lista también para recibir la fibra óptica con las nuevas canalizaciones.

A esta zona se destinarán 1,4 millones de euros. Por otro lado, Camps ha informado de que el Consistorio ha reducido progresivamente su deuda con los bancos estos años, pasando de los 4 millones que se debían en 2011 a 1.300.000 euros en la actualidad, lo que hace ser optimistas a PP y PI de cara a la cancelación definitiva de la deuda si no se solicitan nuevos créditos, ésta podría ser una realidad, si la situación económica no se tuerce, en dos ejercicios más.