El Consell acogió una mesa redonda sobre la colaboración público-privada en el cambio de modelo energético

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El aeropuerto de Menorca instalará una gran planta fotovoltaica. La implantará en el aparcamiento de rotación cuya superficie gira en torno a los 5.000 metros cuadrados. Esta instalación fotovoltaica supondrá la generación de 500 kilovatios de energía limpia que se sumarán a la planta instalada en el parking de larga estancia de 70 kilovatios. Esta apuesta por las energías renovables se llevará a cabo sin consumir territorio al instalarse en las marquesinas del aparcamiento. La iniciativa, que se proyecta para dentro de los próximos dos años, se suma a otro plan previsto para 2021, año en el que el aeropuerto prevé tener instalados 38 puntos de carga para automóviles eléctricos.

Así lo aseguró el jefe de gabinete de dirección, Abelardo Olives, ponente en la mesa redonda sobre cambio de modelo energético, celebrada este miércoles en el marco del congreso de la Red de Islas Reservas de Biosfera y Zonas Costeras.

El director general de Energía y Cambio Climático del Govern, Joan Groizard, recordó que «el aeropuerto se adelanta unos años a la Ley de Cambio Climático del Govern» que contempla también la dotación de los aparcamientos con renovables sin consumo de territorio.

Olives agregó que el aeropuerto ha afrontado el incremento del número de pasajeros reduciendo el consumo de energía gracias a la implantación de una serie de medidas. Tras las obras de ampliación, hace diez años, pasó a consumir 15 millones de kilovatios. Y «hemos pasado de esos 15 a los 10,5 millones del año pasado, pese a que el número de pasajeros que han pasado por las instalaciones ha aumentado en un millón en ocho años».

Otra aportación para reducir la huella de carbono la lidera la empresa Artiem Hotels que ve «en la sostenibilidad una tendencia imparable y una oportunidad». La cadena hotelera lleva este objetivo en el ADN, según Guillem Sintes, director de procesos, con objetivos claros en este campo: reducir un 80 por ciento las emisiones en ocho años. Es una estrategia empresarial ambiciosa teniendo en cuenta que la Unión Europea marca reducciones de entre el 80 y el 95 por ciento para el 2050. La reducción de emisiones de CO2 en los últimos cinco años en el conjunto de sus hoteles ha sido del 14 por ciento.

La mesa redonda confirmó, de nuevo, que el cambio de modelo energético es la gran asignatura pendiente. Se puso como ejemplo el objetivo «Lanzarote 100 por cien renovable». Groizard apuntó que «estamos a las puertas de pasar del 3 al 20 por ciento con el proyecto de Son Salomó, pendiente desde hace tres años de un trámite de Madrid». La responsabilidad de aumentar este porcentaje es «colectiva», aunque reconoció que «hacer renovables es más caro que en otras partes porque el territorio tiene más valor, es más limitado, pero también es más barato que seguir generando fuel». Señaló al Gobierno que no ha convocado ninguna subasta para retribuir renovables en Balears desde 2014. Y habló de «mecanismos perversos» como el impuesto al sol.