El tramo final, antes de llegar a Alforí de Dalt, es el más afectado por estos baches, que se cuentan por cientos

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«Cuando uno llega a 300 agujeros se cansa de contar», explican los payeses de fincas afectadas por el mal estado del camino que comunica la carretera general con Cala Pilar, como Sant Felip, Alforí de Baix o Son Bernat. En una carta remitida a «Es Diari» se lamentan de la dificultad que significa circular a diario por este camino, algo que sufren, junto a los payeses y propietarios, los trabajadores que están con ellos en el campo o los transportistas de pienso y de leche, que también circulan con asiduidad por esta vía.

«El estado de los vehículos se resiente por este mal camino -explica l'amo de Son Felip, Tòful Marquès-, donde por esquivar un bache te acabas metiendo en otro», y se refiere también al excesivo volumen de vegetación que hay en los laterales y que reduce la amplitud de la vía. Además, les preocupa la mala imagen y el mal servicio que se está dando a los turistas de la Isla. Cada año, los baches del camino quedaban recubiertos de asfalto con una actuación que solía realizarse durante la primavera. No obstante, este año se hizo una pequeña intervención en abril con la que quedaron tapados una quincena de baches en el primer tramo, cerca de Binicanó y Alpútzer Vell, que en ningún caso ha sido suficiente, manifiestan, ya que el camino está muy afectado en la parte final, antes de empezar el camino de tierra.

Sugieren, además, una actuación general de todo el asfalto en este camino más que actuaciones puntuales, ya que, en la práctica, estas acciones de relleno, bache por bache, no son una solución a largo plazo, porque al cabo de poco tiempo el asfalto salta o aparecen nuevos agujeros.

El Ayuntamiento de Ciutadella, titular de este camino, ha explicado que la Junta de Gobierno municipal aprobó el pasado miércoles una actuación que está prevista que se inicie hoy mismo y que solucionaría este problema. De hecho, se aprobó rellenar con asfalto los baches de cinco caminos de Ciutadella, cuyo orden de prioridad se ha analizado en función de las variables del estado en el que se encuentran actualmente y de su nivel de tráfico. Se ha decidido actuar primero en el camino de Cala Pilar, y seguirán actuaciones similares en el Camí de ses Vinyes, Camí del Lloc de Monges, Camí de S'Hort de ses Taronges y Camí de Son Morell.

El Ayuntamiento ha contratado realizar estos trabajos con un volumen de 50 toneladas de asfalto que, espera, alcancen para las actuaciones previstas en estos cinco caminos. De no ser así, no se podría acometer este relleno de baches en todos ellos, aunque lo más probable, según apunta el responsable de Urbanismo, José López, es que se consiga llegar a todo el conjunto. Si no, quedaría pendiente una próxima actuación. El presupuesto es de 16.500 euros y la duración prevista de los trabajos es de dos semanas. En cuanto a lo que supondrá para el tráfico durante estos días el trabajo en estos caminos, el edil de Urbanismo explica que el relleno de los baches con asfalto no significará cortar el acceso, si bien estas mejoras pueden generar algún inconveniente de circulación puntual.

Por otro lado, esta temporada turística, las fincas del camino de Cala Pilar padecen de una forma más intensa la aglomeración en el parking d'Alforí de Dalt que da acceso a la playa. Se quejan de que la falta de espacio ya obliga ahora, durante el mes de junio, a algunos coches a aparcar en los laterales del camino o enfrente de algunas barreras de las fincas.

Informan también de que la semana pasada autobuses que dejan pasaje en Cala Pilar, conscientes del problema de maniobra que supondría entrar en un parking lleno, optaron por aparcar dentro de unas tanques.