Cola de pasajeros afectados por las cancelaciones del martes ante el mostrador de Iberia | Javier Coll

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Los efectos del huracán Leslie afectaron seriamente el domingo las operaciones aéreas en El Prat y las secuelas se han prolongado hasta tres días después en Menorca. Dos vuelos fueron cancelados ese día en aquel aeropuerto, otros sufrieron retrasos y recuperar la normalidad ha necesitado más de dos jornadas.

Treinta vuelos con salida desde la capital catalana fueron cancelados el domingo y más de doscientos sufrieron retrasos. Eso supuso que los 340 pasajeros que debían viajar con Vueling en los últimos vuelos del domingo hacia Barcelona se quedaran en tierra. La compañía hubo de recolocarlos en aviones programados para los dos días siguientes.

El lunes no hubo incidencias en los vuelos, pero Vueling no programó un avión de «rescate» para los afectados y no recolocados en enlaces de ese día, por lo que el problema para unos doscientos pasajeros atrapados en Menorca no fue resuelto hasta el martes.

Ese día se vivió otro pequeño caos. Todos los vuelos con Barcelona sufrieron overbooking por efecto de la reasignación de los pasajeros que no pudieron volar el domingo y el problema se agravó en las últimas operaciones. El avión que debía salir a las 17,15 h de El Prat lo hizo a las 21 a causa de una avería. La salida posterior desde Menorca acumuló tres horas y veinte minutos de demora y la compañía finalmente se vio obligada a fletar un 757 contratado a la chárter Privilege para trasladar más de 200 pasajeros, alguno de los cuales correspondía a vuelos cancelados el domingo. El último Vueling Menorca-Barcelona salió también con una hora de retraso.