La tormenta de ayer al mediodía se caracterizó por su fuerte aparato eléctrico.

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El fuerte temporal que atravesó Mallorca provocando inundaciones y la caída de diversos árboles tuvo consecuencias menos funestas en Menorca. El importante aparato eléctrico, formado por 1.200 relámpagos, se hizo notar especialmente en el mar, pero no así sobre tierra, donde apenas cayeron medio centenar.

La tormenta tuvo especial incidencia en la zona de Llevant, especialmente en los alrededores de Maó, donde también se registraron las dos únicas averías eléctricas de la jornada.

A las doce y media se averió la línea que abastece a 516 clientes de Gesa en la zona de Es Grau y , poco después de las dos, falló el tendido en Sant Climent, que alimenta a buena parte de las urbanizaciones de la costa. A las cinco de la tarde aún eran 932 los abonados que no habían recobrado la luz pero, dos horas después, la situación ya se había restablecido.

Asimismo, en otros puntos de la geografía insular se registraron disparos intermitentes de la conexión que dieron lugar a numerosos apagones de escasa trascendencia. Uno de los más representativos afectó a Ferreries, que se quedó casi tres cuartos de hora sin energía eléctrica.

Pese a ello, fuentes de Gesa se felicitaron por el «buen comportamiento» de su sistema de protección, que incluso permitió reconectar automáticamente aquellas líneas afectadas por los relámpagos.

Estas mismas fuentes aprovecharon para aconsejar a la población que, mientras prosiga la alerta, desconecten los aparatos eléctricos del hogar y se alejen de las instalaciones de Gesa en el medio rural.

El Centre Meteorològic de Balears no descartaba anoche que esta pasada madrugada y a lo largo de la mañana de hoy vuelvan a registrarse precipitaciones de especial intensidad.