Zanjas. Las canalizaciones que se instalan permitirán conectar la nueva depuradora con las estaciones de impulsión y, a su vez, con el emisario que vertirá parte del agua tratada al mar | Gemma Andreu

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En un acuerdo que se aborda como de beneficio mutuo, las administraciones implicadas y la propiedad del campo de golf de Son Parc han cerrado ya las cuestiones legales y técnicas que permitirán que la instalación deportiva utilice el agua tratada en la depuradora de Addaia que en estos momentos se está acabando de construir. La previsión que se maneja en este momento es que la infraestructura hídrica empiece a funcionar esta misma temporada turística, incluso en primavera, puesto que los trabajos avanzan a buen ritmo.

Los campos de golf de Balears se tienen que regar necesariamente con agua depurada, y hasta este momento la instalación de Son Parc ha empleado la procedente de la depuradora propia. Cuenta con una autorización por parte de la Dirección General de Recursos Hídricos de unos 220.000 metros cúbicos anuales que, de momento, no se ampliaría. Es suficiente.

En paralelo, y con la intención de que se vierta al mar la mínima cantidad posible de agua depurada, el alcalde de Es Mercadal, Francesc Ametller, insiste ante el Govern y el Ministerio para la Transición Ecológica para que se inicien los trámites de constitución de una comunidad de regantes

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