La actual casa de acogida de animales de Maó se encuentra en el polígono industrial y ha cumplido ya treinta años. Los vecinos de Trepucó, donde quieren ubicarse las nuevas instalaciones, coinciden en que se trata de una actuación necesaria, pero que debe replantearse la ubicación

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La idea del Ayuntamiento de Maó de ceder una parcela municipal localizada en Trepucó para construir el nuevo refugio de animales ha revolucionado los patios de los residentes en esta zona, que parecen estar de acuerdo en que la ubicación no es, en absoluto, adecuada.

La ubicación exacta del solar que propone el Consistorio para instalar la futura perrera de Maó está entre el Camí Llarg y el Camí de Trepucó (detrás del Club Tenis de Mahón) que, entre otras cosas, eligieron porque cuenta con 6.525 metros cuadrados. Sin embargo y según los vecinos, olvidan que allí se encuentra una zona residencial en la que viven unas 30 familias que se verían obligadas a soportar las «molestias» que implica tener cerca unas instalaciones de este tipo.

«He hablado con casi todos los vecinos y todos opinamos igual. Hay lugares más idóneos para habilitar la perrera que una zona residencial», afirma Susana Salom, una vecina en el Camí de Trepucó que indica que, algunas casas, están muy cerca de la parcela en cuestión. «En algunos casos tan solo una paret seca separa la vivienda de este terreno», lamenta. Por otra parte, expresa su total acuerdo sobre la necesidad de construir un nuevo centro de acogida, aunque opina que la ubicación debe decidirse teniendo en cuenta a todo el mundo. «Nos encantan los animales y, de hecho, hemos adoptado en alguna ocasión, pero la ubicación no es la correcta ni de lejos», explica.

Del mismo parecer es Maria del Pilar Mascaró, también residente en la zona que, además, recuerda que en los alrededores se encuentran institutos, el club de tenis, el centro de Binitaufa o, incluso, el poblado talayótico de Trepucó. «Creo que no se ha valorado lo suficiente la ubicación y está claro que la decidida no es nada lógica», señala: «Es que está pegado a nuestra parcela y todos sabemos que cuando un perro ladra, ladran todos, además del olor que pueda producir».

Otro vecino, Joan Salom, comenta que no puede darse una mejor calidad de vida a los animales en detrimento de la de las personas. «Todos queremos que los animales vivan en mejores condiciones que las de ahora, pero no puede ser a nuestra costa», expresa. Por otra parte, critica que en ningún momento se haya informado a los vecinos de esta propuesta. «Debe buscarse otro lugar más adecuado», concluye.

Por su parte, la alcaldesa de Maó, Conxa Juanola, indica que el proyecto no está definido del todo, aunque a priori considera que la parcela en Trepucó es apropiada por condiciones y tamaño. «Además en los planos no parece que haya casas suficiente cerca como para molestar», indica. «Aun así tendremos una reunión con el Consell y lo valoraremos todo, ya que nuestra voluntad es que no se moleste a nadie», añade.