El colectivo sale a la calle para sumar apoyos. | No Tòxic

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Visibilizar «la preocupación que existe por la salud de los menorquines y los procesos de contaminación que se dan en la Isla, en especial en Maó, por su proximidad a la central térmica del puerto». Con este objetivo nace No Tòxic Menorca, un movimiento ciudadano que tuvo su primera aparición pública en la fiesta del Medio Ambiente celebrada en Es Freginal de Maó hace en torno a un mes. La asistencia de responsables de Endesa a ese acto motivó al colectivo a manifestar esta inquietud ciudadana.

El portavoz Amadeu Bernadet explica que el movimiento quiere que las instituciones defiendan la salud de los ciudadanos por encima de los intereses económicos. Anima a dar pasos en firme para alcanzar el objetivo final e ideal del cierre de la central. No obstante, son conscientes «de la esclavitud» y la dependencia de la central hoy. Por eso «hay que iniciar ya» el proceso hacia el cambio de modelo energético, indica. Agrega el colectivo que el actual «es nocivo y nos está matando». Bernadet indica que desde la punta de la chimenea de la central hasta la Plaça Bastió «no hay ni 600 metros de distancia». Y pese a que la caída de una turbina y la consiguiente humareda han alertado en varias ocasiones a los ciudadanos, «el humo más peligroso y el que más contamina es el que se genera a diario, el que no vemos».