Menorquines con acento

«A veces extraño la comida de Nicaragua»

Teresa Portillo de abogada en su país natal ha pasado a cuidar abuelos en Alaior

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Teresa Portillo

Afirma que se siente menorquina y nicaragüense.

La ficha

Originaria de: Telpaneca, Nicaragua

Nació en: 1976

Actualmente vive en: Alaior

Llegó a Menorca: 2018

Ocupación: Primero abogada y ahora cuidadora.

Estudios: Abogada y notaria.

Su lugar favorito en la Isla es: Son Bou y Sa Cova den Xoroi en Cala en Porter.

Teresa Portillo Bravo hace unos años vino de vacaciones a Menorca desde su tierra centroamericana, sin imaginarse que un día volvería aquí para quedarse. Ejercía de abogada en su país, pero como explica en esta entrevista la crisis nicaragüense la forzó a buscar otro destino vital. Ahora vive en Alaior y trabaja de cuidadora.

¿Cuáles son sus orígenes?

-Soy de un pueblito llamado Telpaneca, del departamento de Madriz en el norte de Nicaragua. Vivía allí con mi madre y trabajaba en el Ayuntamiento. Soy abogado y notario, porque allá en mi país al estudiar la carrera de Derecho nos dan los dos títulos.

¿Por qué se fue de Nicaragua?

-El motivo es la mala situación económica y política de mi país. Por eso en 2017 emprendí un viaje hacia acá, España. Primero fui a Bilbao donde estuve un mes, el de diciembre. Luego por un contacto en Menorca vine aquí a trabajar de cuidadora.

¿Fue bien la aventura?

He tenido momentos difíciles y momentos alegres, como todo el mundo cuando sale lejos de su patria. También siento nostalgia por mi madre. Y bueno, acá estoy.

¿Hay otros nicaragüenses en Menorca?

-Poco a poco me he ido dando cuenta de que hay algunos, pero son muy pocos. Luego el siguiente año de que yo llegué a Menorca vinieron mi prima y su esposo y acá están trabajando, gracias a Dios.

Aquí, ¿es asistenta social?

-Sí me dedico a cuidar personas mayores. Voy a levantarlas y acostarlas. Voy a varias casas y en una estoy cinco horas. Estoy muy contenta porque me gusta el trabajo que hago. Me gusta compartir con los abuelitos…

Muy diferente del trabajo de abogada.

-Sí, mucho, mucho.

¿Lo echa en falta?

-Un poco aunque ya me he ido acostumbrando a acá. Me entristece a veces el panorama político de Nicaragua. A partir de abril de 2018 comenzó a ponerse muy fea la situación. Hubo protestas contra el Gobierno y muchísimos muertos. Yo pensé, menos mal que me vine antes.

¿Quién gobierna ahora en Nicaragua?

-El Frente Sandinista de Liberación Nacional. El presidente es Daniel Ortega y la vicepresidente es su esposa Rosario Murillo.

Qué mala suerte de país, primero tenían a Somoza y ahora...

-Sí, este está actuando igual que Somoza. Quiere seguir y seguir y seguir. Y no quiere salir.

¿Piensa que si la situación de su país se arreglara, volvería?

-Pues no lo sé. Eso creo que con el tiempo diré si vuelvo. Aquí me gusta mucho, sobre todo la tranquilidad. En Menorca se vive tranquilo. Andas por las calles tranquilamente sin que te quiten el celular como allá en mi país. Sin miedo de que por la noche te pase algo. En Alaior por las noches voy a casa de Benedicta, una de las personas que cuido, casi la diez. Y luego vuelvo a casa sin ningún miedo de que vaya a pasar nada.

¿Cuál es su lugar favorito de la Isla?

-Me encanta ir al mar y caminar sobre la arena de la playa, sobre todo cuando es la puesta de sol. Son Bou es muy bonito y un buen lugar para andar. También me gusta mucho la Cova d’en Xoroi en Cala en Porter. En realidad todos los lugares de la Isla son bellos.

Esta sección se llama ‘Menorquines con acento’, aunque usted no lleva mucho aquí, ¿se siente un poco menorquina?

-Me he adaptado al sitio donde estoy, a la comida. A veces extraño la comida nicaragüense y con mi prima nos ponemos a hacer cosas de allí. Un día hicimos nacatamales. Aunque, bueno, también me he adaptado a la cocina de la Isla. Y yo digo: me siento menorquina, pero también me siento nicaragüense. Y con el menorquín al tiempo que estoy lo entiendo bastante. Como comparto con abuelitas que solo me hablan en menorquín, he logrado entenderlo.

-¿Qué son los nacatamales?

-Es una comida típica nicaragüense. Se hacen con una base de harina de maíz y lleva carne de cerdo otros ingredientes como patata, arroz. Se envuelve en hoja de plátano y se pone a hervir. Si quiere puede ver la receta en internet.

¿Contacta mucho con su madre?

-Todos los días hablo con ella.

¿Tiene hermanos?

-De mi madre soy hija única. De mi padre, tengo más hermanos pero me relaciono poco con ellos. Con mi padre hablamos de vez en cuando.

Bastante gente que llegó aquí desde Sudamérica tuvo que pedir un préstamo. Fue ese su caso?

-No, no. Yo tenía un poco de ahorro.

¿Qué es lo que más le sorprendió de las diferencias entre España y Nicaragua?

-Los españoles y los latinoamericanos tenemos un poquito de cosas en común. Algunas cositas aparte del español, algunas cositas como las comidas y otras que no sé especificar. Me sorprendió el clima, porqué mi país es muy tropical y aquí en invierno tiene que ir uno bien tapado. Allí nos podemos sentar en la acera y hablar con el vecino. En Bilbao, que es una gran ciudad, cada uno iba a lo suyo. En Alaior hay más comunicación entre vecinos.

Lo que sí nos ha pillado por sorpresa a todos, es esta cuarentena que vivimos ahora…¿Le afecta en el trabajo?

-Sí, trabajo con gente mayor que son los más vulnerables. Lo que hago es cuidarme mucho porque digo que si me cuido yo, las otras personas estarán bien. Pero bueno tenemos que aguantar todo lo que nos ha traído el coronavirus.

¿Teme el contagio?

-Los primeros días sí tenía un poquito de miedo, pero ahora no. Soy muy religiosa y tengo mucha fe en Dios. Mi mamá estaba muy preocupada y yo le digo “no se preocupe que a mi ese virus no me va a llegar”. Dentro de la fe no tengo miedo y ya si me pasa es porque es voluntad de Dios.

¿En Nicaragua hay confinamiento?

-No, allá no somos tan disciplinados como aquí. Allá la gente hace lo que quiere.

¿Ha llegado el virus?

-Según dice el gobierno hay trece casos, creo… Y dicen que son importados. En mi casa, mi madre se cuida, usa mascarilla. La gente se está cuidando por su propia voluntad. Esta Semana Santa no salió mucha gente a las playas, a pesar de que el Gobierno no había ordenado no salir. Allí el Gobierno no ha dicho no salgan o cuídense… Cada quien lo hace por su propia voluntad.

¿De pequeña no debía imaginarse que en lugar de ser abogada iba a ser cuidadora?

-No. Había tenido la experiencia de cuidar a mi abuelita. Pero trabajar y venir a hacer lo que hago nunca me lo imaginé.

¿Sabía algo de Menorca antes de venir aquí?

Había venido a Menorca en el 2013. Viene solo por un mes en las fiestas de agosto porque una amiga menorquina me había invitado. La conocí en Nicaragua donde ella fue a trabajar con el Fons Menorquí de Cooperació. Cuando me fui no tenía ni idea de que iba a volver. Y volví.

¿Ha conocido a mucha gente aquí?

-Sí, bastante gente con las personas que he trabajado. Sí.

¿Cree que fue una buena decisión venir a Menorca?

Sí, sí. Estoy contenta.

¿Se parece algo Alaior a Telpaneca?

-Nada. Allí es un pueblito muy pequeño. El centro es bonito, pero hay mucha pobreza. Yo sé que en todos lados hay pobreza, aquí también, pero allá es muy triste.

¿Qué aficiones tiene?

-Caminar y me gusta leer de vez en cuando. Novelas románticas, ja ja ja.

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Muy bien
Hace 3 meses

Una persona muy simpática y agradable, Veo que sabe cuidad a personan de edad, a abuelos. Yo no se si serviría. Mucha suerte y animo.

Valoración:5menosmas
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