Un pescador con su caña en las rocas, disfrutando este martes de esta afición gracias a la nueva medida de desescalada | Gemma Andreu

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Los aficionados a la pesca y la caza pueden desde este lunes realizar su actividad habitual y adelantarse una semana en la transición hacia la fase 2 del plan de desescalada diseñado por el Gobierno. La flexibilización de las restricciones en estos dos ámbitos, la pesca deportiva y recreativa y las actividades cinegéticas, se contempla en la Orden de Sanidad 414/2020, publicada en el Boletín Oficial del Estado del pasado sábado 16, siempre y cuando se cumplan las medidas de prevención para evitar contagios por coronavirus, como son la distancia de seguridad y el uso de mascarilla si esto no es posible, cuando se trate de personas que no conviven.

La evolución epidemiológica positiva ha permitido avanzar en algunas actividades que inicialmente se preveían para la fase 2. Para los amantes de la pesca recreativa y deportiva este anuncio era esperado. Manuel Cabeza, presidente de la asociación Tots Pescam -que suma cerca de 700 aficionados en la Isla-, informó ayer de que la pesca puede practicarse ya desde tierra o en barca, en cualquiera de sus modalidades, también submarina y con rall, y sin tener que ceñirse a un horario concreto, siempre respetando el estado de alarma que prohíbe cualquier actividad entre las 23 horas y las 6 de la mañana. La Inspección de Pesca avala esta interpretación de la norma, según las consultas realizadas por la entidad.

Cabeza se mostró este martes satisfecho por esta medida, «no se nos había considerado una práctica deportiva», afirmó, pese a que «muchas comunidades reclamaban poder reanudar la pesca porque se veía como una actividad de bajo riesgo, Balears no», lamentó. La presión de clubes y asociaciones de toda España también ha pesado en la decisión de Sanidad. «Hemos logrado avanzar en una semana, al menos se nos ha tenido en cuenta», señaló el presidente de Tots Pescam.

Calendario cinegético

Los cazadores también ven con satisfacción la relajación de las restricciones, aunque en realidad en la Isla la actividad cinegética no se ha visto afectada como en otros territorios. El presidente de la sociedad Perdigoters de Menorca, Antonio González Vicens, explicó ayer que aguardan la publicación de las órdenes de caza para las temporadas 2020 y 2021 por el Consell. En Menorca se practica la caza menor (perdices, conejos, tórtolas, faisanes son las piezas cobradas) y ahora mismo es tiempo de veda. En la primera quincena de febrero se practicó la caza de perdiz con reclamo, antes de que se decretara el estado de alarma, y la nueva temporada suele empezar a mediados de agosto. No obstante, González opina que la caza tampoco es una actividad de riesgo en cuanto al contagio del coronavirus. «Es una actividad individualizada, se juntan dos o tres aficionados pero luego se separan y cada uno va al coto de caza», comenta, por lo que no hay grupos numerosos de personas. La Orden de Sanidad permite la caza en todas sus modalidades, siempre que se respeten las distancias de seguridad y las medidas de higiene; cuando la actividad implique a más de un cazador obliga a disponer de un plan de actuación que detalle esas medidas por parte del responsable.