Pasajeros en la terminal del aeropuerto este lunes | Gemma Andreu

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Menorca parte con desventaja en la batalla que se dispone a librar con los destinos competidores por atraer al turismo nacional este verano. La nueva normalidad turística se ha topado con un viejo hándicap, la conectividad aérea y el alto precio de los billetes para volar a la Isla. Las tarifas que las compañías están aplicando en las rutas aéreas con sus principales mercados peninsulares, Catalunya y Madrid, llaman la atención de las agencias de viajes y voces del sector no dudan en tildarlas de «escandalosas», sobre todo teniendo en cuenta que en otros destinos insulares que compiten directamente con Menorca, especialmente Mallorca, las aerolíneas ofrecen vuelos por la mitad de precio.

La gran ruta de entrada a Menorca de turistas peninsulares, Barcelona, ofrece ejemplos elocuentes. Vueling vuelve este verano a copar la práctica totalidad del tráfico entre la capital catalana y el Aeropuerto de Menorca. La compañía ha retrasado finalmente hasta el 1 de julio el despliegue de toda su programación de frecuencias, doce diarias, con precios que van de los 140 euros por trayecto de la frecuencia más económica, hasta los 320 euros por trayecto -siempre sin descuento de residente- de la más cara. La media de los vuelos programados durante la primera semana de julio se sitúa en torno a los 200 euros y en los horarios más demandados –los mejores– comprar billetes de ida vuelta supera los 600 euros por persona. Todo un desincentivo.

Un caso concreto. Venir a Menorca el viernes 3 de julio y regresar el domingo 12 le puede costar a una familia de cuatro miembros la friolera de 2.400 euros solo en el desplazamiento aéreo, sin contar otros gastos como el transporte para llegar al aeropuerto y al hotel o al apartamento donde pasarán las vacaciones, o el de facturación de maletas. La única alternativa aérea en la ruta con Barcelona es más económica, pero extremadamente escasa. Ryanair programa vuelos a partir del 22 de junio, pero tan solo con tres frecuencias semanales, un vuelo de ida y vuelta los lunes, miércoles y viernes a precios que se mueven entre 47,86 euros por trayecto y 78,45 euros. Los asientos ya escasean.

Comparativa

Las diferencias de precio con el desplazamiento a otros destinos competidores dentro de la Península es abismal, pero también es enorme en el caso de otros destinos insulares como Mallorca. Solo hay que atender a los precios que ofrece Vueling por volar a la Isla vecina para darse cuenta. El viernes 3 de julio, supuesto primer gran día de la operación salida de vacaciones, la media de los billetes para volar a Menorca se sitúa en 207,49 euros solo por el trayecto de ida. La media de las frecuencias para hacerlo a Mallorca es de 91,35 euros. Viajar a Eivissa en las mismas condiciones se sitúa de media en 108,45 euros. La desventaja competitiva es evidente.

El otro gran mercado emisor, el madrileño, también se encuentra con precios elevados, aunque generalmente más económicos que los de la ruta con Barcelona. Una comparación a través del buscador de vuelos Skyscanner, que rastrea las combinaciones más económicas posibles en una ruta, vuelve a revelar las diferencias entre los destinos insulares. Ir a Menorca el 3 de julio y volver el 12 de julio tiene un coste mínimo (en horarios muy poco demandados) de 201 euros. En Mallorca, de 104 euros y en Eivissa, de 98 euros.

Por otra parte hoy se reanuda la libre movilidad entre las islas del archipiélago. En este caso el precio de las rutas está controlado por la Obligación de Servicio Público (OSP), aunque de nuevo Menorca sale perjudicada, en este caso por la oferta de frecuencias. Los mallorquines tienen tres frecuencia diarias para volar a Eivissa (18.20, 16.45 y 19.25) mientras solo hay dos alternativas para dar el salto a Menorca (11.00 y 22.05). Air Nostrum se compromete a aumentar frecuencias si la demanda invita.