Un coche eléctrico en un punto de recarga en un aparcamiento público de Maó. | Gemma Andreu

TW
1

Tras el revés sufrido el jueves por el Gobierno en el intento de convalidar el real decreto ley 27/2020 para echar mano de los remanentes municipales, las instituciones locales están como ayer, con una fortuna en los bancos que sigue siendo intocable. Sin embargo, sí puede utilizarse parte del superávit de 2019.

En el caso del Consell, son 16,7 millones, de los que el 20 por ciento puede dedicarlos a financiar las llamadas ayudas covid. De estas, se han pagado ya a través de las diferentes convocatorias 2.382.306 euros y dispone de otros 961.000 euros. En conjunto, habrán sido 3,3 millones para hacer frente a las necesidades más urgentes nacidas de la crisis económica.

También puede ser liberado el 7 por ciento del superávit para financiar gastos de inversión en vehículos eléctricos puros o con etiqueta ambiental Cero o Eco y en infraestructura de recarga para el uso de esto vechículos. Han de dedicarse a servicios públicos de limpieza, seguridad y orden público, protección civil, prevención y extinción de incendios o transporte de viajeros.

Esas son las opciones de gasto que, si no se aprovechan, dado que el Consell tiene pocas competencias entre las citadas, pasarán a remanente y, de nuevo, al capítulo intocable. «De algún modo se desbloqueará, soy moderadamente optimista, ha de imperar el sentido común», explica el conseller de Servicios Generales, Josep Pastrana.

Noticias relacionadas

El equipo de gobierno no se había definido sobre los remanentes, «nos basábamos en los informes técnicos de intervención», añade, para conocer las opciones y la mejor decisión. Esta vuelve a estar en manos del Gobierno de España.

Y en este contexto ha comenzado la elaboración de los presupuestos para el año que viene. Hasta ahora se han identificado las partidas y cantidades comprometidas a través de convenios plurianuales y otras instituciones y se trabaja sobre distintos escenarios. Uno de ellos, conocida la caída del 30 por ciento del PIB, es la de una bajada de ingresos importante en las transferencias que el Consell recibe del Estado y de la Comunidad Autónoma, ya que es un ente que solo tiene un 3 por ciento de ingresos propios.

«Trágrala indecente»

El PP, por su parte, celebra que una parte rotunda del arco parlamentario español haya rechazado el «trágala indecente» que en Menorca «quería secundar el equipo de gobierno del Consell», señala Misericordia Sugrañes en referencia a la no convalidación del real decreto 27/2020, que califica de «barrido centralizador de los remanentes de tesorería de ayuntamientos, diputaciones, cabildos y consells para afrontar la crisis sanitaria y económica».

Entiende que nadie, salvo Podemos, ha aceptado un «trágala de este calibre, sumamente coactivo y chantajista». Recuerda también los «mecanismos verticales de persuasión que activó el PSOE» y que dejó al equipo de gobierno del consell dispuesto a abrir la puerta a la cesión de fondos.