Llucia Salleras, secretaria de la Escuela Católica, y representantes de otras entidades de Schola Libera | Josep Bagur Gomila

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La reforma de la Ley Orgánica de Educación «es fuertemente intervencionista, promueve la restricción de derechos y libertades ciudadanas y atenta contra la pluralidad de nuestro sistema educativo, que resulta clave en una sociedad democrática». De este modo saluda la escuela concertada la norma del Gobierno.

Schola Libera, una plataforma integrada por asociaciones de la enseñanza concertada y privada de las Islas, sindicatos, entidades y colectivos ciudadanos, docentes, familias, alumnos y titulares de centros, ha levantado su voz contra la bautizada ley Celaá. Prefieren «la continuidad de la pluralidad de nuestro sistema educativo actual», señala en un manifiesto hecho público ayer.

Asegura que el nuevo texto «conduce hacia el dominio sistémico del Estado» al dotar a las administraciones de facultades cada vez más amplias en detrimento de las familias «como primeras educadoras de sus hijos». La distribución de los alumnos por centros a criterio de la autoridad educativa reduce la capacidad de elección de los padres, que es «un derecho avalado por la Declaración Universal de los Derecho Humanos», afirma.

La ley Celaá «se inventa un derecho a la educación pública», cuando lo que reconoce la Constitución «es el derecho a la educación» y rechaza que enfrente ese modelo al de la educación concertada, «ampliamente implantada en Europa, puesto que rompe la complementariedad de redes recogida en la Constitución», argumenta Schola Libera, que también critica la devaluación que se aplica a la asignatura de Religión.

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