El conseller de Servicios Generales, Josep Pastrana, defendió los presupuestos ante el pleno | Gemma Andreu

TW
2

El pleno del Consell aprobó este viernes los presupuestos de la institución para el año 2021 con los únicos votos favorables del equipo de gobierno, la abstención del conseller de Ciudadanos y el voto contrario de los consellers del Partido Popular, que denunció que las cuentas están «infladas» tanto en el capítulo de ingresos, como en el de gastos, que contienen «partidas ficticias» y que alcanzan «cotas inéditas de propagandismo», en palabras del conseller Adolfo Vilafranca, el más combativo con los presupuestos aprobados, unas cuentas expansivas que se alzan hasta los 107,6 millones, una cifra histórica.

El conseller de Servicios Generales, Josep Pastrana, se encargó de defender los presupuestos «más elevados y sociales de la historia». El responsable de la elaboración de las cuentas ofreció un resumen de las grandes cifras, haciendo especial hincapié en el refuerzo del gasto para el departamento de Bienestar Social, y subrayó que «la voluntad es dar continuidad al proyecto político y afrontar el impacto de la pandemia en Menorca». Destacó la buena situación financiera del Consell, que quedará libre de deuda en 2021, y que la institución gane capacidad de gestión «cuando más se necesita».

Precisamente la estructura del Consell, que vuelve a registrar significativos incrementos en los capítulos de personal y gasto corriente, centró buena parte de los reproches de la oposición. El conseller de Ciudadanos Eugenio Ayuso entendió que el Consell debe ser ejemplo de «sacrifico» y reducir «gastos superfluos», empezando por el número de directores insulares (de los 18 actuales a 14), además de congelar el sueldo de políticos y cargos de confianza. Ayuso recurrió a la comparación con Eivissa, donde el Consell tiene diez directores insulares.

También Vilafranca advirtió de que el equipo de gobierno está entrando en una dinámica que tiene «similitudes con la época de Zapatero», con incrementos del gasto de funcionamiento que ponen en riesgo la sostenibilidad del Consell. En ese sentido destacó que desde que gobierna el tripartito se ha incrementado el gasto en sueldos en 6,25 millones de euros: «Tenemos miedo porque vemos que no hay memoria, tropezaremos con la misma piedra».

Lea la noticia completa en la edición impresa del 19 de diciembre en Kiosko y Más