CCOO y UGT se concentraron este sábado Primero de Mayo en la Plaça Miranda de Maó | Javi Gilabert

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Los sindicatos no faltaron este sábado a la cita reivindicativa con el Día Internacional del Trabajo. CCOO y UGT se movilizaron en la Plaça Miranda de Maó, en un acto reducido (apenas 25 personas) como medida de protección sanitaria en el que bajo la lluvia y el viento alzaron la voz para defender que «en esta crisis los trabajadores han realizando un trabajo excelente, han evitado que el país se paralice, y ahora hay que reconocérselo». Lanzaron un mensaje directo al Gobierno para que lleve a cabo las mejoras salariales y reformas a las que se comprometió. «Este país está en deuda con los trabajadores», aseguraron. «Ahora toca cumplir». Precisamente ese era este año el lema escogido por los sindicatos mayoritarios.

Los secretarios generales de CCOO y UGT en Menorca, Antonio Soria y Servando Pereira, se encargaron de desgranar las reivindicaciones. La primera, la subida urgente del salario mínimo como mejor garantía de redistribución de la riqueza y como factor que favorece el consumo. La segunda, la prometida derogación de las reformas laborales, o al menos la aprobación de una nueva normativa que vuelva a equilibrar a patronales y sindicatos en la negociación de convenios. «Ahora mismo no existe ese equilibrio», lamentó Soria, quien al igual que Pereira dejó claro que no están dispuestos a seguir aplazando mejoras salariales como la acordada para la hostelería. «Ya hemos arrimado el hombro durante muchísimos años, cuando ellos han tenido beneficios no los ha revertido en los trabajadores», el alusión al sector hotelero.

CGT marchó por las calles del centro de Ciutadella. Foto: CGT

Los representantes de los trabajadores subrayaron la incertidumbre que rodea el futuro más inmediato de las miles de personas que están en ERTE o en desempleo a la espera de una temporada incierta. Soria llamó la atención especialmente sobre los eventuales, «los grades olvidados de esta crisis», al margen de las medidas de protección. El gran temor a medio plazo es que esos ERTE pierdan la te y lleguen los despidos: «Ya vemos que está pasando en las grandes empresas, eso puede llegar aquí», advierte Pereira.

También Ciutadella vivió su jornada de reivindicación sindical de la mano de CGT, que aunó también a pensionistas y pese a la meteorología adversa se manifestó en una inédita marcha desde la Plaça de Ses Palmeres a la Plaça des Pins. Su secretario general, Luis Camarero, explicó que la gran motivación es «defender lo público mas que nunca porque está en cuestión».