La presidenta balear y el resto de autoridades escuchan las explicaciones | Gemma Andreu

TW
2

La presidenta del Govern, Francina Armengol, conoció ayer de primera mano el resultado de la primera fase de la reconversión del Hospital Verge del Toro en un centro sociosanitario que, recordó, «va ligado a todo un Plan de Cronicidad de Balears que requiere inversiones y tener las infraestructuras adecuadas para una población que envejece y que lo tiene que poder hacer con calidad y cuidados adecuados». La presidenta visitó las obras de consolidación y rehabilitación de la Residencia, que encaran ahora la segunda fase del proyecto, acompañada de la consellera de Salud, Patricia Gómez, la presidenta del Consell, Susana Mora, y el alcalde de Maó, Héctor Pons. El arquitecto que dirige este proyecto, Joan Enric Vilardell, ofreció las explicaciones y detalles del mismo.

La Conselleria de Salud calcula que el centro dará asistencia a una media de 360 pacientes de larga estancia cada año. La segunda fase del proyecto costará unos 15 millones de euros e implica las reformas interiores previstas en el plan funcional de usos. La rehabilitación y consolidación del edificio ha costado 2,4 millones. Cabe recordar que el Consell de Govern aprobó el pasado mes de febrero la declaración de interés autonómico de estas obras.