El sentido único se implantó, de forma parcial, hace ahora un año tras la firma de un acuerdo compartido | Josep Bagur Gomila

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Maó se acoge a la validez del acuerdo firmado en junio del año pasado con oposición y empresarios para continuar con la implantación del sentido único de circulación en el puerto. El alcalde Héctor Pons defendió en el pleno del jueves que a largo plazo los muelles se pacifiquen, «no puede ser que la mitad del ancho del vial sea para los coches». Adelantó que las intenciones de Autoridad Portuaria con el anunciado proyecto de reforma del espacio van en este sentido.

El PP restó trascendencia al acuerdo. La concejal Beatriz Estopiñán dijo que no tenía efecto legal y que es «una mera voluntad de declaraciones políticas, las circunstancias han cambiado». Maria Pons Roselló, de Ciudadanos, instó al equipo de gobierno a escuchar a los empresarios que se oponen a la medida.

PP y Cs explicaron en el pleno del jueves, a raíz de una moción compartida por ambos, que ese mismo día la asociación de empresarios del puerto que se opone al sentido único había presentado 1.526 firmas al Consistorio. Héctor Pons comentó que no todos los negocios de los muelles están en contra de la medida, y que además de dialogar «nuestra obligación es ejercer el liderazgo, tener claro hacia donde vamos». En este sentido recriminó a los dos grupos de la oposición que no presenten propuestas concretas y se limiten a criticar en el sentido de las opiniones que les llegan de algunos empresarios. PP y Cs reiteraron que la experiencia ha sido mala, con muchas quejas, y el alcalde reconoció que hay cosas a mejorar, pero que se avanza en «un cambio de modelo y una necesidad».