La conexión con el mar por la playa se abre con maquinaria del Ibanat y permiso de Costas | Gemma Andreu

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En el último mes Sa Gola de Es Grau se ha tenido que abrir dos veces por medios mecánicos para conectarla con el mar. La última actuación se llevó a cabo después de que, hace unos días, aparecieran unas 70 llisses muertas por falta de oxígeno, episodio desagradable que sirve de aviso de que las cosas no van bien en esta zona húmeda que une el océano con la laguna de S’Albufera.

La operación de apertura al mar debe realizarse con tacto, porque un exceso de agua procedente del Mediterráneo puede contribuir a la salinización de la laguna. El director del parque, Martí Escudero, comenta que «es un equilibrio difícil, imposible» detrás del cual está un gran problema de fondo: la poca agua dulce que llega a S’Albufera.

Los torrentes solo vierten si se sobrepasan los 40 litros por metro cuadrado de lluvia en la zona de Subaida. Esto hace tiempo que no ocurre. Años atrás, S’Albufera se nutría de la Síquia Reial, pero esto se acabó. Ante esto, el sol no perdona, el agua dulce se evapora y permanece la sal. «No conviene que entre mucha agua del mar a Sa Gola porque, aunque tengamos las compuertas cerradas, algo se filtra por debajo desde Sa Gola a la laguna», comenta Escudero. La conexión permanente con el océano generaría daños ecológicos.

Cuando se averigua que los peces mueren por la falta el oxígeno (anoxia) se tiene que valorar el modo adecuado, justo, proporcionado de actuar, para no aumentar el nivel de sal de la laguna. El equipo del parque natural realiza constantes mediciones. «Con Sa Gola demasiado cerrada le falta oxígeno, con Sa Gola demasiado abierta se saliniza la laguna», argumenta el director del parque. «Todo esto son parches» ante un problema estructural de gran envergadura para S’Albufera des Grau como es la nula entrada de agua dulce.

Escudero comenta que cuando la salinidad de la laguna supera la propia del mar se abren las compuertas, «al menos tiene que estar como el mar», afirma. Un parámetro de referencia es el nivel de la laguna en relación al nivel del mar. Debe estar entre -60 y +45 centímetros. Un periodo superior a diez días fuera de esta horquilla sería un severo problema. Ahora, explica Escudero, la laguna está en -20, demasiado abajo para las fechas actuales, con todo el seco y caluroso verano por delante.