Lugar elegido para construir el cambio de sentido, una recta con buena visibilidad a la altura de la entrada a Sant Vicenç d’Alcaidús | Gemma Andreu

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La alternativa al cruce de Rafal Rubí será un cambio de sentido en superficie situado a unos 500 metros al este, en sentido Maó, del lugar que ocupa todavía el puente a medio construir con un rotonda inferior que debía regular el tráfico en aquel punto. Su ubicación coincidirá con el lugar de entrada a dos llocs, Sant Vicenç d’Alcaidús al norte y Binifaell al sur.

La obra no será inmediata, «necesitamos la aprobación definitiva del PTI, pero si se cumplen los plazos previstos, antes de acabar el mandato podremos comenzar los trabajos», dice la consellera de Movilidad, Francesca Gomis.    Precisando más los tiempos, apunta hacia finales del 22 o comienzos del 23.

Este último será año electoral, por lo que parece oportuno pensar en la hipótesis de un cambio de gobierno. «Si hay cambio, el que llegue hará lo que quiera, como es lógico. Pero si el PTI está aprobado, que eso sí parece más probable, no podrá dar marcha atrás», afirma.

Primero, tirar el puente

En esta tesitura de comienzo de la obra en las postrimerías del mandato, ¿caerá el puente antes de construir el cambio de sentido o se realizará este antes por razones prácticas y se deja la demolición para después? «Depende de los ingenieros que lleven la obra, si es por decisión política, lo primera sería derribar el puente, es una promesa, un compromiso con el pueblo de Menorca», afirma la consellera.

Por tanto, la voluntad política no deja lugar a dudas, salvo que los técnicos crean conveniente otra cosa, «en las cuestiones técnicas no podemos mandar los políticos», agrega, «pero lo normal, no obstante, es que la obra de tirar el puente y la construcción del cambio de sentido discurran de forma simultánea», añade Gomis para disipar cualquier esperanza de indulto al hormigón.

El cruce de los caminos de Alcaidús y Rafal Rubí quedará anulado mediante la señalización de línea continua, de modo que el nuevo cambio de sentido y el puente de L’Argentina serán la alternativa para entrar o salir de los citados caminos sin giro a la izquierda en la calzada.

La financiación no será problema, aunque todavía no se ha firmado el nuevo convenio. En el borrador enviado por el Ministerio de Transportes se traslada el importe pendiente de inversión del antiguo, mientras que el Consell ha enviado una contrapropuesta con actualización de precios. El coste del asfalto está relacionado con el precio del petróleo y, por tanto, se ha encarecido.

«Reasfaltar un kilómetro de carretera    tiene un coste de 150.000 euros, sin incluir rectificado del trazado u otros preparativos», especifica.

Movilidad pide además al Ministerio una ampliación de anualidades, «se ha demostrado que es un asunto que camina despacio y el tramo central (Alaior-Ferreries) irá acompañado de expropiaciones, que supone complicaciones», comenta Gomis.

La propuesta del Ministerio se cifraba en 19.125.440 euros y el Consell plantea 22.296.000. El acuerdo podría cerrarse en septiembre, pero en todo caso no será obstáculo para afrontar el trabajo. Hay dinero del convenio antiguo y todavía vigente y el compromiso del equipo de gobierno de afrontar esta obra.