Josep Castells, diputado autonómico de Més per Menorca. | T. AYUGA

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Més per Menorca no participó anteayer en la reunión de los socios del Govern, del que no forma parte, para tratar de las denuncias sobre las dificultades para el uso del catalán por parte de usuarios de la sanidad pública. Sin embargo, Més per Menorca es el partido que más iniciativas ha tenido para normalizar el uso de la lengua propia en el ámbito sanitario. Así lo afirma su diputado y portavoz en el Parlament, Josep Castells. Afirma que la Oficina de Defensa dels Drets Lingüístics se creó por una enmienda que su grupo presentó a los presupuestos. Ahora esté pendiente que en un pleno del Parlament, posiblemente la última semana de este mes, se debate una moción en la que Més propone colocar carteles en las consultas médicas de los centros públicos de Salud en los que se informe a los usuarios de su derecho a utilizar el catalán y a que el médico o personal sanitario le comprenda en este idioma.

Castell considera que la presentación de 58 quejas en la Oficina por discriminación lingüística en la sanidad pública «es gravísimo y además es escandaloso que se minimice su importancia. Bastaría una sola denuncia por discriminación para que el Govern deba actuar, porque se trata de centros públicos y de personal propio». Añade que si se han presentado casi 60 denuncias «significa que el número de casos por discriminación son muchos más, que no se denuncian, podrían ser más de 500».

El último caso denunciado en Menorca se refiere al mes de enero, cuando Mateu Martínez, exconseller de Cultura, presentó una queja porque un agente de seguridad privada en recepción del hospital cuando él le preguntó en catalán le respondió:«castellano». A petición de Més, el Govern se dirigió a Trablisa, a la que advirtió que «no queremos llegar al extremo de exigir que este agente deje de prestar servicio en el hospital, aunque se podría reclamar» en base a la legislación. Més quiere que se dé formación a los agentes para atender mejor a los usuarios.