«Le Jacques Cartier», el barco de bandera francesa que este martes hizo escala en la rada mahonesa por primera vez | Josep Bagur Gomila

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Ejemplifica el tipo de cruceros que persigue el gobierno municipal de Maó. Reducido -131 metros de eslora-, íntimo, de gran lujo, con un equipamiento innovador y respetuoso con el medio ambiente. Así es «Le Jacques Cartier», el barco de bandera francesa que este martes hizo escala en la rada mahonesa por primera vez, procedente de Palma.

El buque de expedición de la naviera Ponant Cruises, construido entre Rumanía y Noruega, es un crucero íntimo y de enorme lujo como prueba que puede transportar a un máximo de 184 pasajeros para una tripulación de 118 personas, o sea una proporción de menos de dos huéspedes por tripulante. Los cruceristas se distribuyen en 92 camarotes y suites de entre 19 y 45 metros cuadrados, todos con terraza exterior.

El barco zarpó de Barcelona el día 9 y su destino a final de semana será Malta, tras haber pasado por Valencia, Palma, Maó y Sicilia en un recorrido de ocho días. El precio por persona arranca en los 2.830 euros pero puede llegar a doblarse según la acomodación contratada.

El Ojo Azul, espacio submarino multisensorial situado en la cubierta inferior

Dispone de dos restaurantes y una piscina panorámica en popa, aunque uno de sus signos distintivos es el denominado Ojo Azul. Se trata de un espacio submarino multisensorial situado en la cubierta inferior, accesible a todos los pasajeros. Dos grandes ojos de buey permiten disfrutar de una vista del fondo del mar y escuchar la fauna y los sonidos submarinos por un sistema de hidrófonos de alta definición.

La naviera Ponant es la primera línea de cruceros que ha abandonado el fuel pesado e intenta reducir su consumo de combustible limitando la velocidad.