La segunda piscina municipal se ubicará junto a la actual, donde anteriormente existía un campo de fútbol 7 que ya se desmanteló en su momento

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El Ayuntamiento de Maó retoma el proyecto de construcción de una segunda piscina en el Polideportivo Municipal, una propuesta que acumula ya un largo recorrido. Ha aparecido en varios programas electorales, la han manejado un par de equipos de gobierno municipales y en 2017 ya disponía de un diseño redactado. No obstante, el proceso de licitación de las obras quedó desierto a finales de 2019, al no ser la oferta económica suficientemente atractiva para las constructoras, por lo que esta iniciativa quedó parada.

Lo que hace ahora el Ayuntamiento de Maó es encargar la redacción de un nuevo proyecto, así como la tarea de dirección de las obras. El concejal de Deportes, Carlos Montes, explica que, respecto al anterior diseño, «la idea es la misma» pero que se encarga uno nuevo con la pretensión de hacer una «mejor propuesta» y adaptada a una previsión económica suficiente que permita que la obra sea rentable para las empresas constructoras. De hecho, en los presupuestos municipales de 2021 aparece una partida de 1,1 millones de euros para esta segunda piscina, cuando la anterior licitación se realizó con un precio de salida de 566.000 euros. Una vez este nuevo proyecto esté terminado y se apruebe por parte de la Junta de Gobierno Local, las obras de construcción se podrán volver a licitar.

Necesidad intacta

Carlos Montes comenta que con el paso de los meses la necesidad de disponer de este segundo vaso en el municipio es tan perentoria como ya lo era en 2017. Una vez recuperada una cierta normalidad en la actividad del Polideportivo tras el parón por la pandemia de covid-19, la demanda para utilizar la piscina actual, tanto de particulares como de entidades, ha vuelto a ser muy elevada.

La segunda piscina municipal se ubicará junto a la actual, donde anteriormente existía un campo de fútbol 7 que ya se desmanteló en su momento. El proyecto incluye un vaso de aprendizaje, que se diseñará pensando en un uso más social, para actividades de carácter terapéutico o de utilización por parte de niños. Por eso, sus dimensiones y profundidad son algo inferiores. La iniciativa incluye además la construcción de unos nuevos vestuarios.

Según se desprende del pliego de condiciones de la licitación ahora en marcha, una vez este se firme el contrato para la redacción del proyecto y la dirección de obras, la piscina será realidad, o debería serlo, en un periodo máximo de un año, cuatro meses y dos semanas. Este primer contrato tiene un precio de salida de unos 60.000 euros y el factor económico supone un 40 por ciento de la baremación.