«Patria y vida». El eslogan se repitió ayer en pancartas y camisetas. Los participantes, muchos de ellos cubanos, reivindicaron un régimen democrático para Cuba.  | Gemma Andreu

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Unos cincuenta vehículos desfilaron ayer por las calles de Maó para reivindicar la democracia para Cuba y reclamar el final de la dictadura. En este acto participaron políticos del PP y Vox. De los populares estaban presentes la presidenta insular del partido, Misericordia Sugrañes, el diputado Lluís Camps, la consellera Carmen Reynés, y el concejal Mateu Aínsa, entre otros. Por parte de Vox, asistieron varios militantes, encabezados por el coordinador insular, Antoni Camps, y el coordinador de Ciutadella, Bartolomé Torres. Los otros partidos que el lunes apoyaron la moción en el pleno del Consell a favor de la libertad en Cuba no estuvieron representados.

«No es un acto político»

Los organizadores descartaron que la concentración tenga un carácter político y «ha participado quien ha querido porque de lo que se trata es de defender los derechos humanos».

La marcha se inició en el polígono industrial de Maó y acabó ante la antigua estación marítima del puerto, con la lectura de un manifiesto. Las pancartas repetían el eslogan «patria y vida», que se ha incorporado a la protesta internacional. Los vehículos participantes combinaban las banderas de Cuba y de España.

Algunos de los promotores de la concentración destacaban que el principal objetivo es propiciar un cambio pacífico en Cuba, que permita la instauración de un régimen democrático, con la convocatoria de elecciones generales.