Imagen del aparcamiento de Cala Mitjana.

TW
36

La agrupación ecologista GOB propone reduir los aparcamientos de las playas vírgenes para evitar la saturación de estas calas, que su entender además del impacto medio ambiental también “están afectando la calidad turística y vivencial de Menorca”

Los ecologistas recuerdan que, según, el informe de 2019 elaborado por el Observatorio Socio Ambiental de Menorca (Obsam), playas como Cala Mitjana estaban 7 veces por encima de su capacidad y Macarella, 8; y Cala en Turqueta, casi 4.

El GOB afirma que esta masificación provoca por un lado un desencanto a los turistas más sensibilizados que buscan playas no saturadas, y por el otro una degradación ambiental sobre las zonas más frágiles.

Creen que reducir la capacidad de los aparcamientos, como por ejemplo el de Cala Mitjana y Cala en Turqueta, hará que la gente entienda que si estos están llenos es que ya no hay más sitio en la playa.

La entidad ecologista propone además más medidas para evitar la masificación, como el impulso del transporte público. Asimismo, cree que en los accesos de los faros de Cavalleria y Punta Nati se debería hacer lo mismo que en Macarella y Faváritx, es decir que en la temporada alta solo se puedan acceder en bus, y así evitar los colapsos diarios que se producen para ver las puestas de sol.

El GOB también apuesta por limitar el número de coches que pueden entrar en Menorca, como ya se está haciendo en Formentera, aunque reclama que se establezcan prioridades para los residentes. Cree que esta medida debería estar incluida en la ley de la Reserva de Biosfera que se está elaborando des del Consell, para ser remitida al Parlament.