El pleno del Ayuntamiento de Ciutadella, reunido en Can Saura, en una imagen de archivo

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El Ayuntamiento de Ciutadella prevé desembolsar el próximo año 370.000 euros en concepto de horas extra y gratificaciones al personal municipal. Los problemas de organización interna que arrastra el Consistorio para cubrir turnos y servicios, con una reordenación de puestos de trabajo que se anunció en 2017 y hoy sigue pendiente, se pusieron de manifiesto en el pleno de aprobación de los presupuestos para el próximo año, que salieron adelante con los votos a favor del tripartito de gobierno (PSM, PSOE y Unidas Podemos), la abstención de Ciudadanos y el voto en contra del PP.

El portavoz popular Joan Benejam señaló que estas gratificaciones están divididas en varias partidas y algunas llegan a duplicarse respecto a la previsión de este año. A los 240.000 euros previstos para el pago de horas extras hay que añadir los 43.000 euros originados por el plan de seguridad de las fiestas de Sant Joan y las cotizaciones correspondientes a la Seguridad Social, lo que según apuntó alcanza los mencionados 370.000 euros.

«Tienen una mala planificación en materia de personal», señaló Benejam, «con este dinero podrían contratar más policías o jardineros, que buena falta hacen». En concreto cifró en 40 el déficit de agentes locales y consideró insuficientes las tres nuevas plazas previstas en este cuerpo.

La misma crítica se oyó de la portavoz de Ciudadanos, Isabel León, quien aseguró que hay departamentos municipales donde los trabajadores realizan el máximo de horas extras permitido por la ley. Además afirmó que el Ayuntamiento de Ciutadella está pagando pluses duplicados e insto a regularizar esta situación con los servicios jurídicos municipales o si fuera necesario pidiendo un dictamen al Consell Consultiu.

Desde el equipo de gobierno, el teniente de alcalde de Servicios Económicos, José López, justificó el aumento en la partida de gratificaciones por la necesidad de ajustar este capítulo al gasto real que originan estas horas extras. «Presentamos unos presupuestos realistas», defendió, además de destacar la flexibilización de condiciones por parte del Ministerio de Hacienda que ha permitido ajustar las partidas de gasto a los ingresos previstos.

En concreto, el Ayuntamiento de Ciutadella prevé gestionar el próximo año 35,4 millones de euros. Tal como ha informado este diario, el equipo de gobierno plantea estas cuentas como una vuelta a la normalidad de antes de la pandemia. Un hecho que también chocó en el pleno con las críticas de la oposición.

Fin de las bonificaciones covid

Joan Benejam lamentó que se hayan suprimido las bonificaciones en las tasas de basura y ocupación de vía pública para las terrazas, aprobadas en su momento para mitigar los efectos de la crisis de la covid-19.

«Viendo los datos sanitarios no se puede afirmar ni de lejos que vayamos hacia la normalidad», afirmó el portavoz popular, «si quieren hacer unos presupuestos centrados en las personas deberían tomar medidas como rebajar el IBI un 5 por ciento y evitar gastos que son de dudosa necesidad». Criticó el sobrecoste de 420.000 euros en la compra de agua desalada o la partida destinada al tratamiento de los residuos del matadero que, según defendió, no debería recaer sobre el Consistorio.

Para Isabel León de Cs todavía hay muchas necesidades a atender por la crisis de la covid, lo que justificaría mantener las bonificaciones fiscales y apoyó la rebaja del IBI. En este misma línea, críticó la partida de 75.000 euros destinada a cooperación internacional (a través del Fons Menorquí), algo que a su juicio debería asumir el Gobierno central y no los ayuntamientos: «Nos hace mucha falta este dinero para ayudar a la familias vulnerables de nuestro pueblo», explicó.

José López, por su parte, no descartó que si vuelven a imponerse restricciones por la pandemia se puedan volver a plantear bonificaciones, aunque no estén previstas en el presupuesto, como se ha hecho en los últimos dos años: «No sabemos lo que sucederá con la covid-19, pero nada indica que vayamos a estar peor que en 2020 o 2021», afirmó.