Susana Mora y Bàrbara Torrent, tras haber presentado la nueva prestación | Josep Bagur Gomila

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El Ingreso Mínimo Vital (IMV) del Gobierno central y la Renta Social Garantizada (Resoga) del Govern balear son prestaciones que, por sus requisitos, no llegan a cubrir a toda la población vulnerable. Las personas que ven denegadas estas dos vías para poder atender sus necesidades más básicas no tienen más remedio que acudir a los servicios sociales de los ayuntamientos o a entidades de carácter social. Para procurar unos ingresos regulares a estas familias y acompañarles en su proceso de inserción, el Consell ha creado una nueva ayuda que, a grandes rasgos, vendría a ser la recuperación de la renta mínima de inserción que gestionaba el Consell y que se extinguió con la llegada del IMV.

Este nuevo programa de ayuda a la inserción es más accesible en cuanto a requisitos. Ni exige la justificación mediante declaración de la renta de ña insuficiencia de ingresos en el año anterior como el IMV, ni una permanencia en las Islas de doce meses como la Resoga. También evitará las denegaciones a familias distintas que viven juntas. La nueva ayuda evalúa la situación actual, pueden beneficiarse las personas que lleven medio año en Menorca, de más de 25 años (con excepciones), sin haber rechazado una oferta de trabajo en los últimos tres meses y que hayan visto denegadas sus solicitudes para el IMV y la Resoga. Las cantidades a percibir por mes van de los 461 a los 783 euros en función del número de miembros de la unidad familiar.

La pretensión inicial de la Conselleria de Bienestar Social era que esta prestación pudiera brindar unos recursos también a las personas que están a la espera de una respuesta para la obtención del IMV, un trámite que acusa demoras muy elevadas. Esto finalmente no ha sido posible por cuestiones de carácter jurídico, ya que el IMV y la Resoga, si se conceden, se pagan con efectos retroactivos desde su solicitud y entre ellas son incompatibles.

La complejidad de esta nueva herramienta social del Consell, dada la existencia de otras prestaciones, ha conllevado que su aprobación se haya demorado hasta este lunes. El plazo para solicitarla empezará en los próximos días y será de treinta días naturales. Los beneficiarios podrán obtener un máximo de seis mensualidades correspondientes a 2021 con efectos retroactivos, que se abonarán en un solo pago. En 2022 la nueva ayuda se podrá abonar ya con periodicidad mensual sin límite, mientras la situación de vulnerabilidad económica se mantenga. En ambos ejercicios la partida presupuestada asciende a 500.000 euros, que asume íntegramente el Consell. En la anterior renta mínima aportaba dinero el Govern.

La consellera de Bienestar Social y Familia Bàrbara Torrent comentó este martes que el objetivo es que «nadie se quede sin tener unos ingresos mínimos», todo el mundo «debe tener sus necesidades básicas cubiertas, mientras se le acompaña en «un proceso de inserción verdadera». En los últimos meses, en plena crisis, se ha reforzado la dotación económica a ayuntamientos y entidades sociales para cubrir a estas personas.