Una sanitaria introduce el hisopo en la boca de un niño durante la realización de una prueba en la covid-exprés de Ciutadella | Josep Bagur Gomila

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La sexta ola pandémica en la que ya está inmersa Menorca afecta a la población infantil. Hay 39 aulas confinadas en los centros docentes de la Isla, lo que a una media de veinte niños por aula arroja la cifra de cerca de 800 alumnos afectados y con ellos todo su entorno familiar. Son 17 clases bajo cuarentena en la zona de Ponent, hacia donde se expande la oleada de contagios que hasta ahora había barrido con más fuerza Maó, Es Castell y Sant Lluís; otras seis aulas están aisladas en la zona centro y 16 más en la de Llevant, aunque en esta última ya hay escolares al final del proceso y en breve habrá clases que saldrán del confinamiento.

Aun así, los contagios de covid-19 han dejado vacíos algunos centros, como el colegio público Sa Graduada en Maó, donde la mayoría de sus aulas están confinadas. «Esta ola afecta más a los niños, eso es algo que sí que estamos viendo, y por eso los centros educativos son los más afectados y eso está desencandenando muchos problemas en las familias», declaró este jueves el director de Atención Primaria del Área de Salud de Menorca y responsable de la campaña de vacunación, Txema Coll, al término de su reunión virtual con todos los equipos directivos de colegios e institutos así como con el delegado de Educación en la Isla, Joan Marquès.

En dicho encuentro se habló de los retrasos en los resultados de las pruebas diagnósticas, por la acumulación de pacientes en las Unidades Volantes de Atención al Coronavirus (UVAC).

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La primera medida adoptada para mejorar este funcionamiento es que la primera prueba a la que obliga el protocolo que rige en los centros docentes será de antígenos. Además se refuerza la UVACde Llevant para realizar estos tests a los escolares por las tardes, de lunes a viernes. Este nuevo turno de trabajo en dicha unidad volante ya está operativo, afirmó el responsable de Primaria. De este modo se acelerará el resultado de las pruebas para conocer cuanto antes qué niños y grupos deben confinarse y cuáles no.

Este es el único cambio, de momento, en el protocolo que se aplica en el ámbito educativo y que Coll recordó que ya está unificado para todos los centros, aunque admitió que «ha habido dificultades» para interpretarlo, y eso ha podido llevar a errores. «Hemos acordado que todos tengamos los mismos criterios a la hora de decidir qué clases se confinan y cuáles no», afirmó el médico, al tiempo que calificó la reunión de «satisfactoria». Coll emplazó a futuros encuentros entre Educación ySalud porque «a lo largo de los meses seguramente tendremos cambios, no sabemos qué incidencia tendrá la nueva variante o como afectará la vacunación al plan de vigilancia».

La incidencia acumulada a 14 días en los menores de 16 años es ahora mismo y por grupos de edad, la más elevada, con 757,8 casos por cada 100.000 habitantes. La estadística sobre la pandemia muestra asimismo cómo el coronavirus SARS-CoV-2, por ahora de variante delta, avanza en los grupos donde hay menos vacunación o no la hay, como en los menores de 12 años. Esta situación ha disparado el trabajo en las tres UVAC, que están realizando del orden de entre 600 y 700 pruebas PCR diarias.