El objetivo es eliminar los contenedores de las calles de la ciudad

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Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) se perfila como la empresa a la que se adjudicará el novedoso servicio de recogida de residuos puerta a puerta en Maó y Es Castell. Las valoraciones realizadas ya por la mesa de contratación le conceden una importante ventaja respecto a los otros dos aspirantes, las UTE formadas por Melchor Mascaró y Triatges, por un lado, y Antonio Gomila y Cespa, por otro.

El proceso no está cerrado aún, pero las dos valoraciones ya se han efectuado y FCC suma 93 puntos, por los 82 y 80 puntos de sus competidores en este concurso. Queda pendiente la formalización de la propuesta de adjudicación, para la que deben resolverse antes cuestiones relacionadas con los otros tres lotes del concurso público.

Donde ha obtenido su ventaja FCC es en la puntuación de los aspectos «evaluables mediante un juicio de valor», es decir, sin fórmulas matemáticas. Son los aspectos referidos a la calidad de las prestaciones más allá del precio. FCC suma, en este apartado, 35 de 40 puntos posibles, cuando las otras dos propuestas se han quedado en 24 y 22. Se destaca sobre todo el gran nivel de detalle y el laborioso trabajo de campo que denota su oferta.

La descripción del planteamiento de FCC permite, pues, disponer de un esbozo de cómo acabará siendo la recogida puerta a puerta en Maó y Es Castell. Propone la recogida conjunta de los residuos comerciales, industriales y domésticos, para evitar así una cantidad excesiva de vehículos recolectores en circulación. Su intención es usar cinco. Cada hogar deberá depositar sus residuos en cubos que dejará en el suelo. No obstante para los edificios plurifamiliares de más de diez viviendas, FCC plantea, como novedad, el uso de colgadores, unas estructuras verticales que se colocan en las zonas de acceso y donde se ponen los cubos. Las viviendas diseminadas deberán depositar sus residuos, según el calendario semanal establecido, en las quince áreas de aportación fijadas.

La empresa mejor puntuada estima una implantación progresiva en un periodo de once meses. Los tres primeros meses del contrato se destinarían a la recepción del material, a la realización de campañas informativas, formación, y otros preparativos. El cuarto mes ya se recogería puerta a puerta en Sant Climent, Llucmaçanes, Es Canutells, Binixíquer y Binidalí. Las urbanizaciones de Es Castell se incorporarían al quinto mes. Luego Es Grau, Cala Llonga, Sa Mesquida, Es Murtar y Sant Antoni. El núcleo urbano y el polígono de Es Castell en el séptimo. En los cuatro siguientes se van incorporando los distintos barrios de Maó.

El orgánico se recogería los martes, viernes y domingos; los envases ligeros lunes y jueves; el cartón los sábados; la fracción resto los miércoles; y el vidrio un día a la semana según la zona.