Coia Sugrañes | Josep Bagur Gomila

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«Se han pasado todos los límites en un estado de derecho, nos avergüenzan estos gobernantes dictatoriales», valora Misericordia Sugrañes, presidenta del Partido Popular en relación al decreto ley del Ejecutivo balear. Sugrañes habla de «engaño, ocultación y menosprecio» para aprobar la moratoria.

Aunque el PP comparte la necesidad de que el turismo responda a la circularidad    para el bienestar social, como hacen asociaciones profesionales y patronales turísticas, la presidenta insular señala que con la excusa de la circularidad la ejecución ha sido otra. «Este gobierno frankenstein se ha burlado de ellas simulando una negociación para ocultar su objetivo real que es suavizar los pactos entre los socios del ejecutivo que no se soportan».

Añade la popular que si el PSOE quería hacerse la foto de la circularidad que tanto ansiaban Armengol y Negueruela, los socios de Mes per Mallorca querían algo a cambio, que es «lo que no lograron en la modificación de la Ley turística de 2017».

En cuanto al papel de Més per Menorca, advierte que «sacar pecho aquí es oportunista, no han pintado nada como siempre, y han ido a remolque de la imposición del PSOE en Mallorca», aunque admite que «les ha venido bien» al conseguir lo que no    lograron con el PTI.

El nuevo decreto «desprecia» los proyectos en redacción, «no les importa que se hayan comprado inmuebles con una expectativa legítima, ni qué imagen podamos dar aprobando compulsivamente normas que, una tras otra, se contradicen otro con total desatino».

El Partido Popular buscará la fórmula «para recurrir este despropósito y llegaremos hasta donde sea necesario», indica la presidenta insular. Revisar el límite de crecimiento máximo, «es una excusa burda puesto que desde el año 2003 el PTI ya delimitó el techo de plazas en poco más de 11.000 y casi 20 años después sigue habiendo más de 9.000 vacantes».

El PP alienta    a quienes «legítimamente habían planificado proyectos, que no se desanimen, porque no todos somos iguales». Recuerda, por ejemplo, la inversión de un grupo de propietaraios en Torre-solí para urbanizar calles y delimitar parcelas, que ahora se ven perjudicados pese a la inversión que han hecho    hasta ahora.

Para Sugrañes lo sucedido evidencia que es igual votar al PSOE o a Més per Menorca, «porque para los socialistas todo vale con tal de mantenerse en el poder, incluyendo gobernar como un país bananero».