Una señal indica la presencia del radar en la Vía Ronda de Maó. | Gemma Andreu

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Los tres nuevos radares de control de velocidad instalados por el Ayuntamiento de Maó en distintos puntos controvertidos en cuanto al tráfico y las cámaras de control de acceso al centro de la ciudad, restringido desde el verano a vehículos de residentes en el casco antiguo, empiezan este martes a funcionar y, por tanto, a emitir sanciones a quienes incumplan la normativa establecida después de un periodo de gracia, empleado para informar de su existencia.

Desde el Consistorio mahonés recuerdan que, para evitar cualquier tipo de sospecha sobre el afán recaudatorio de la medida, durante las últimas semanas se ha llevado a cabo una campaña informativa para que todos estos dispositivos no puedan coger a nadie por sorpresa.

Los radares de control de velocidad se encuentran en la entrada a Sant Climent por Cala en Porter, junto al Polideportivo Municipal y en la Vía Ronda, concretamente en el tramo entre la rotonda del cementerio y el CEIPMare de Déu del Carme. Las cámaras de control de acceso restringido, exclusivo para residentes, en el casco antiguo de la ciudad, están instaladas en la Plaça Esplanada, la calle Sant Jordi y la calle Sa Lluna.