El alcalde Héctor Pons Riudavets este miércoles por la tarde durante la explicación de los planes municipales ante los empresarios de Poima | Gemma Andreu

El Ayuntamiento de Maó ha diseñado un plan de actuaciones en el Polígono industrial con el fin de mejorar su infraestructura y la transformación energética. El alcalde Héctor Pons y la concejala de promoción económica, Carme Seguí, convocaron este miércoles a los empresarios y propietarios en las dependencias de Poima (primer piso de recinto ferial) para dar a conocer las acciones y escuchar la opinión empresarial.   

Entre las inversiones previstas figura la mejora de aceras y el asfaltado de calles, de acuerdo con un calendario que cada año contempla trabajos de adecuación de la infraestructura urbana, sometida a un gran desgaste. Esa tarea va a ser intensificada con el fin de mejorar la imagen y las prestaciones que necesita la actividad industrial    y comercial.         

Un millón en alumbrado

La inversión más destacada y presupuestada ya en las cuentas municipales es la referida a la renovación del alumbrado público, que se halla visiblemente obsoleto. El proyecto, dividido en cuatro fases, establece una inversión total de 1.027.303 euros. La primera de ya está licitada y a punto de adjudicar a alguna de las dos empresas que se han presentado al concurso.

La obra prevé la sustitución de todos los cuadros de alumbrado, las canalizaciones correspondientes y la sustitución de 299 puntos de luz, que se hallan en mal estado. Dos de las fases contarán con financiación de los fondos europeos LIFE 2021, explica el alcalde.

Un segundo paquete de acciones tiene como objetivo la dinamización económica, algunas de las cuales se han puesto en marcha, y los servicios disponibles. Entre estas se incluye el Plan estratégico de empleo local que pondrá en marcha el Ayuntamiento.       

Comunidad energética

El tercer asunto tratado en el encuentro de este miércoles hace referencia a las convocatorias de subvenciones disponibles para abordar la sustitución de las cubiertas de fibrocemento, la uralita que corona gran parte de las naves construidas en los primeros años de desarrollo de la zona industrial. Estas subvenciones están relacionadas con la instalación de placas fotovoltaicas, obra que implica la sustitución de las cubiertas que contienen amianto. La Oficina energética del Consell informa y asesora sobre la ayuda pública.

El alcalde expuso asimismo la posibilidad de constituir una comunidad energética en Poima, una experiencia similar a la que se pondrá en marcha en Sant Lluís.