La ministra Ribera entre Francina Armengol y Susana Mora dirigiéndose al salón del Consell | Gemma Andreu

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El impacto del cambio climático es irreversible, el Mediterráneo es una de las regiones especialmente vulnerable y el daño en los ecosistemas impide la recuperación natural. Son tres alertas lanzadas por el mundo científico y recordadas por la ministra Teresa Ribera como justificación de la Estrategia de Protección de la Costa de Balears durante su presentación este viernes por la tarde en el Consell.

Este plan está pensado para orientar los proyectos que se promuevan en el periodo 2020-2045, aspira a mejorar la capacidad de los ecosistemas costeros de las Islas para adaptarse a los riesgos asociados al cambio climático como la erosión o las inundaciones y favorcer la resistencia natural.

Entre las 20 medidas concretas incluidas en la Estrategia figura el refuerzo de infraestructuras de protección mediante la intervención con obra o, en el caso de estructuras obsoletas que resulten perjudiciarles eliminarlas, lo que apunta a la retirada de ocupaciones en el Dominio Público Marítimo Terrestre.

Otras soluciones se basan en la acción de la naturaleza y facilitar la autorecuperación de ecosistemas.

Menorca no aparece como uno de los territorios más vulnerables de Balears. La Estrategia contempla para la Isla 35 unidades de gestión, de las que cuatro están definidas con riesgo alto, según se observa en el mapa de actuaciones recomendades.

La gestión, una de las claves del plan «ha de implicar a todas las administraciones», recordó la directora general de la Costa y el Mar, Ana María Oñoro.