La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, fue la invitada de excepción al acto de celebración del décimo aniversario del Cercle d’Economia de Menorca, que también contó con la presidenta del Govern, Francina Armengol, entre otras autoridades | Gemma Andreu

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, se mostró este miércoles optimista sobre el futuro de la economía –y de la actividad turística en particular– a pesar de la incertidumbre que está generando la histórica subida de los precios que se ha intensificado desde el pasado mes de febrero. En el marco del décimo aniversario del Cercle d’Economia de Menorca, la ministra del Gobierno de Sánchez descartó que se esté preparando el escenario para la recesión, aseguró que el crecimiento es «robusto» y subrayó que «la inflación no está afectando (por el momento) a la recuperación turística».

Reyes Maroto reconoció que es un momento de incertidumbre y que la inflación «resta competitividad y reduce poder adquisitivo de las familias», pero destacó las medidas del Gobierno («hemos aprobado ayudas y medidas por valor de 15.000 millones de euros») y entendió que no peligra la recuperación turística: «Este verano va a ser un verano de récord», aseguró, antes de aventurarse a predecir que tanto el turismo nacional, como el extranjero va a seguir viajando. Su argumento: los «excelentes datos de empleo» que España está cosechando, con récord de afiliación y mejoras en la temporalidad laboral.

«Cuando uno tiene empleo tiene una seguridad para poder gastar, viajar. Ese respaldo no lo tuvimos en la anterior crisis, cuando las vacaciones eran volver a los pueblos, hoy podemos viajar porque tenemos empleo y empleo de calidad gracias a la reforma laboral», defendió Maroto, quien aseguró que «hay sombras, pero también hay muchas luces, el sector turístico ha hecho los deberes, si preservamos ese empleo hay que tener seguridad de que la gente podrá viajar».

En ese sentido sacó pecho de las medidas de protección social y de los empleos (como por ejemplo los ERTE) tomadas durante los meses de pandemia y destacó el «esfuerzo y resistencia» del sector turístico durante lo peor de la covid-19. Para ellos vaticinó buenas rentabilidades gracias al aumento del gasto turístico. Aseguró que el incremento de ese gasto turístico es «la seña de identidad de este periodo económico de recuperación» y enfatizó que el cambio de modelo implica «dejar de contar turistas y empezar a contar gasto».

En relación al conjunto de la economía descartó que España vaya a entrar en un escenario de recesión: «Se va a producir una minorización del crecimiento, pero en ningún caso recesión, un buen ejemplo es el mercado laboral. No estaríamos creando el empleo que estamos creando si estuviéramos entrando en una fase de recesión como algunos quieren hacer creer» No es solo el empleo lo que invita al optimismo a la ministra, sino también la inversión: «Creemos que a partir de este año se van a notar las importantes inversiones de los fondos europeos, es un elemento de confianza».

Oportunidades

La ministra ofreció a los asistentes al acto una ponencia en la que abordó las incertidumbres a las que se enfrenta la economía, que vinculó a la «duración e intensidad de la guerra», y también defendió las «grandes oportunidades» que van a generar las inversiones previstas en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia: «Vengo a concitar el interés de las empresas menorquinas para que aprovechen las oportunidades».

Destacó entre ellas los proyectos estratégicos en materia de modernización turística, de mejora de la competitividad del sector agroalimentario y de economía circular, que considera especialmente adecuado para el sector del calzado. Se prevén grandes inversiones y una vez más el Gobierno da esperanzas al sector privado menorquín de que se podrá beneficiar de la lluvia de dinero de la UE.