Cuestiones competenciales y presupuestarias dificultan que los consistorios asuman las horas extra | Gemma Andreu

Las familias con niños de dos años que pretendan disfrutar de la gratuidad en las escuelas infantiles aprobada por el Govern balear deberán ceñirse a un horario de cuatro horas diarias (de 9 a 13 horas), sin poder beneficiarse de la amplia flexibilidad que en muchos casos existe actualmente para las entradas y salidas. Además, tras la publicación este jueves del decreto ley en el BOIB queda la duda de si la aportación del Ejecutivo autonómico cubre julio. Algunas fuentes municipales entienden que en principio no lo cubriría, ya que el decreto habla de un periodo de diez meses.

Aquellas familias que tengan intención de dejar a sus hijos en una escuela infantil más allá de estas cuatro horas diarias en principio deberán abonar un importe correspondiente a la cuota por este tiempo. En estos momentos, los ayuntamientos de la Isla, así como los propios centros, están trabajando en el modo de concretar este nuevo sistema de funcionamiento, con tramos horarios más rígidos y cuotas para cada uno de ellos, así como su importe. No se antoja para nada sencillo cuando falta tan poco tiempo para el reinicio de la actividad en los centros, las escoletes tienen unas peculiaridades concretas (tendrá la misma maestra quien haga seis horas que quien haga cuatro)y existen distintas fórmulas de gestión y funcionamiento.

Noticias relacionadas

La directora insular de Educación, Leonor Berja, precisó este jueves que corresponde a los ayuntamientos ajustar sus ordenanzas y gestionar junto con las escuelas un nuevo sistema de tramos horarios, pero en ningún caso tienen que ser las entidades locales las que asuman el coste de este tiempo de permanencia en las aulas que exceda de las cuatro horas que financia elGovern. Una vez publicado el detalle de la norma, ahora el problema, señala, es la falta de tiempo. Cada ayuntamiento debe firmar un convenio con el Govern, cuya letra pequeña aún se desconoce.

Consell y consistorios ya aportan dinero a las escoletes en función de distintos conceptos. Que los ayuntamientos asuman de forma íntegra este tiempo extra es algo que se considera muy complicado por cuestiones de carácter competencial y presupuestario. En cualquier caso, el beneficio para las familias será evidente respecto a cursos previos y se mantienen las bonificaciones. De momento, y pese a estas alturas del año, los detalles sobre cómo se aplicarán estos cambios, que alteran el habitual funcionamiento de los centros, están pendientes de perfilarse.