Laura Lizzio ofrece información a unos turistas en la Estación de Autobuses de Maó. | Katerina Pu

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La gratuidad del autobús en Menorca beneficia tanto a residentes como a turistas que son titulares de alguna de las tres tarjetas de transporte público terrestre que expide el Consell. Los últimos se ven, ahora, atraídos por esta medida que les anima a desplazarse hasta el ente insular para solicitar y adquirir una tarjeta con la que poder subirse a los autobuses y recorrer la Isla gratis.

Normalmente, las personas no residentes en la Isla se acercan hasta la estación de autobuses de Maó pensando que allí podrán escoger y adquirir el abono para moverse. «Vienen buscando máquinas expendedoras de tarjetas u oficinas como las que hay en las grandes ciudades, como Barcelona o Madrid», explica Laura Lizzio, informadora turística en la terminal de Maó.

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Cuando las trabajadoras les explican las opciones que hay y cómo obtenerlas, «a muchos usuarios les parece un obstáculo y se decantan por los billetes sencillos», reconoce Laura. Sin embargo, con el anuncio de la gratuidad y su entrada en vigor esta semana ya ha habido algunos turistas que, según cuenta Laura Lizzio, se han acercado hasta el ente insular para pedir los abonos de transporte.

Formentera restringe el 100 % a los residentes

Formentera es la única isla balear que ha establecido una restricción para que los no residentes no puedan acceder a la bonificación total del precio del billete de autobús. De este modo, en la menor de las Pitiüses, los turistas tendrán un descuento del 70 por ciento en el abono de transporte, mientras que los residentes no pagarán nada para acceder a los vehículos y desplazarse. Desde el Consell de Eivissa han cuestionado la legalidad de la decisión, que entienden implica una discriminación por nacionalidad en el seno de la Unión Europea.