La Escola Catòlica representa, entre otros, al colegio concertado La Salle de Maó | Josep Bagur Gomila

La Escola Catòlica de les Illes Balears (ECIB) reivindica la «calidad» de los proyectos educativos de los centros de enseñanza concertada, ante la marcha de algunos docentes que deciden integrarse a la educación pública. La presidenta de esta entidad, Llúcia Salleras, afirma que los programas que ofrecen «no se improvisan y detrás tienen mucho trabajo humano y profesional, de identidad» para ofrecer calidad educativa.

Asimismo, asegura que los centros concertados tienen, desde siempre, unas plantillas de docentes «muy estables» que dan tranquilidad a las familias de los alumnos matriculados. Aun así, reconoce que cada año se producen «traspasos de profesores» cuando les llaman de la lista de interinos y que, no obstante, «son casos puntuales y concretos», como el ocurrido hace unos días en La Salle de Maó.

En contraposición a esos profesores que aspiran a puestos en régimen de interinidad en la pública, Llúcia Salleras garantiza que «contamos con gente fiel que considera que su vida está en un centro de educación concertada y que no tiene la intención de moverse».

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Respecto a las diferencias laborales y salariales de los docentes de la pública y la concertada, Salleras recuerda que  esta última depende de los pagos delegados de la Conselleria de Educación y que «se está trabajando para que las condiciones sean las mismas».