Los operarios comenzaron los trabajos este pasado lunes | Josep Bagur Gomila

El hotel Port Mahón cerró sus puertas el pasado fin de semana y no volverá a abrirlas hasta el próximo 1 de junio. Es el plazo de ocho meses en los que el establecimiento hotelero más emblemático de la ciudad se verá sometido a una profunda reforma interior, la más importante que se habrá llevado a cabo desde su construcción en 1956, para dotarlo de modernidad y una mejor accesibilidad.

Después de acumular retrasos, fundamentalmente debido a los inconvenientes derivados de la pandemia y la tramitación de permisos, finalmente las obras se iniciaron el lunes, a cargo de la empresa mallorquina Talat, especializada en reformas hoteleras, que subcontratará a otras constructoras de la Isla.

Contará con 30 suites

Los trabajos se centrarán en la reconstrucción de 60 de las 82 habitaciones con que cuenta el hotel. Está previsto que 30 de ellas se conviertan en suites, gracias a su mayor espacio que se obtendrá ocupando parte del terreno interior con que cuenta el lujoso hotel, por lo que el edificio ganará en volumen pero no verá modificada su estructura exterior.

Además se debe llevar a cabo una profunda remodelación en el restaurante situado en la planta inferior, también en la cocina y cuarto de cámaras y vestíbulo, entre otras dependencias. La obra contempla la construcción de otro ascensor, con el que se podrá acceder a todas las plantas, incluida la inferior donde se ubica el restaurante y la terraza exterior que da al puerto.

El propósito de la propiedad, Inversiones Pons Marín, y los redactores del proyecto, es obtener el máximo rendimiento a la ubicación privilegiada en la que se levanta el histórico hotel, de estilo colonial, frente a la rada mahonesa.

Edificio protegido

La reforma priorizará el estilo mediterráneo con el color blanco en el que reflejar la luz de la Isla, con estándares de calidad y lujo sin alterar la fachada, puesto que se trata de un edificio incluido en el Catálogo de Protección de Patrimonio Arquitectónico. Esto ha ralentizado la concesión de permisos y licencias. El hotel mantendrá su nivel de cuatro estrellas.

La inversión supera los tres millones de euros, ya que en un principio la reforma de 30 habitaciones se aplazaba para hacerla más adelante. Las demoras motivan ahora que se reconstruyan 60 estancias y el plazo de ejecución se amplíe de 6 a 8 meses.