Usuarios del autobús que va al aeropuerto se bajan del vehículo en una imagen tomada ayer. | Katerina Pu

Entre mayo y septiembre, un total de 131.000 pasajeros viajaron en el autobús que opera entre Maó y el aeropuerto de Menorca, según los últimos datos recogidos por Autocares Torres, empresa que gestiona esta línea (L-10). Dicha cifra supone un 56 por ciento más respecto a la obtenida en 2019, cuando fueron 84.000 los usuarios que optaron por el bus para moverse entre la capital y la terminal menorquina. «Es la línea que ha experimentado el incremento más notable», asegura Damià Moll, director insular de Transportes.

La gran afluencia de pasajeros que los responsables del servicio público ya detectaron el pasado mes de mayo les obligó a actuar reforzando la L-10 con un vehículo de mayores dimensiones con bodega. Hasta entonces operaba un autobús mediano de 35 plazas con capacidad para transportar a algunas personas de pie, que fue reemplazado por otro de 53 plazas y más espacio para trasladar a gente que no consiguiera asiento.

Este cambio se ha mantenido durante toda la temporada turística por la gran demanda. «Ha podido influir el tótem digital que se encuentra en la parada del aeropuerto», explica Moll, quien agrega que este aparato «ha dado sensación de seguridad y seriedad, así como también ha ofrecido mayor información».

Ya se aplica el horario de invierno

El 1 de octubre estaba previsto que terminaran los horarios de verano de esta línea (con expediciones previstas cada media hora ampliadas hasta las 23.45 horas todos los días) y empezaran a funcionar los de invierno (con menos frecuencias y reducciones los fines de semana y festivos). Sin embargo, se aplazaron hasta el pasado lunes 17 porque todavía había demanda. Así lo explica Isidro Bellota, gerente de Autocares Torres, quien agrega que a día de hoy todavía hay más usuarios de bus de lo normal. Por ello, aclara que se ha reforzado el servicio en la L-10 con otro vehículo los fines de semana y festivos, cuando los autobuses operan cada hora, en lugar de cada media hora.

El apunte

Los trabajadores de la terminal piden ampliar el horario

La entrada en vigor de los horarios de invierno en la L-10, la línea que opera entre Maó y el aeropuerto de Menorca, ha motivado quejas entre algunos trabajadores de la terminal, que explican que su jornada laboral termina horas después que la última expedición del autobús. Desde CCOO, Ramon Carreras recuerda que el aeropuerto cierra a la una de la madrugada y que los trabajadores terminan a medianoche, por lo que el servicio de autobús, que efectúa su última salida desde la terminal menorquina a las 22.15 horas, asegura Carreras, «es insuficiente». Aún así, los responsables de esta línea (Consell y Autocares Torres) no tienen constancia de estas quejas. Sin embargo, el director insular de Transportes, Damià Moll, asegura que es una «cuestión que podemos revisar con la empresa» para ver si hay algún tipo de solución. A todo esto, recuerda que «se ha hecho así en los años anteriores y no hemos recibido peticiones para alargar los horarios».