En Menorca hay más de 16.000 personas que cobran alguna pensión o prestación contributiva, . | Josep Bagur Gomila

El Gobierno subirá las pensiones alrededor de un 8,5 por ciento en el año 2023, según lo anunciado por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Ese incremento previsto se aplicará en función del IPC (índice de precios al consumidor) interanual promedio que se registre en el mes noviembre que termina hoy.

A la espera de que se conozca oficialmente el dato de incremento de este indicador del coste de la vida en relación al mes de noviembre de 2021, lo que podría hacer variar ligeramente el porcentaje de revisión previsto, para el pensionista medio menorquín, que el pasado mes de septiembre ingresó en torno a los 1.020 euros, esta subida supondrá recibir unos 87 euros más al mes, lo que al término del año se traducirá en un incremento de 1.224 euros.

Esta será la subida más acusada de las pensiones al menos en los últimos trece años –la estadística menorquina desagregada del conjunto de Balears solo permite remontarse hasta 2008–. No en vano, analizando el histórico de la pensión media en ese periodo, se observa como el crecimiento de las pensiones en la Isla ha sido en esos trece años del 31,7 por ciento, lo que representa un aumento interanual medio del 2,4 por ciento.

Inflación

No es de extrañar ya que los niveles de inflación que se están registrando desde la invasión rusa de Ucrania –y ya antes– no tienen parangón en los últimos 30 años. El Gobierno adaptará así las pensiones al aumento del coste de la vida que, como el resto de la población, están sufriendo los jubilados, un colectivo que viene dando sostén familiar en momentos de crisis. Lo hará en un momento complicado, cuando las perspectivas económicas se están enfriando.