Turistas de Reino Unido a su llegada al Aeropuerto de Menorca  el pasado mes de mayo. | Gemma Andreu

Menorca ha perdido acento británico en los últimos años. La temporada turística de 2022, la de la recuperación en mayúsculas, en la que se han batido todos los récords de llegada de visitantes, ha dejado una nota discordante: el mercado británico no ha logrado recuperar las cifras registradas en 2019, justo antes de la pandemia. Hay que tener en cuenta que ese ejercicio de referencia no fue un año especialmente bueno para el principal mercado extranjero de la Isla. Ya arrastraba descensos significativos de llegadas desde la quiebra del turoperador Thomas Cook. Entre esas dos crisis el brexit ha añadido leña al fuego.

La temporada turística que acaba de terminar ha dejado algunas notas positivas en relación al mercado británico, principalmente el avance de la temporada a principios del mes de abril y su previsible estiramiento –todavía no hay datos– hasta octubre–, pero en el cómputo global la llegada de turistas de marzo a septiembre ha descendido según el Instituto Nacional de Estadística (Frontur) un 13,6 por ciento, más de 60.000 turistas menos que en 2019.

En ese año ya no se habían logrado alcanzar las cotas británicos alcanzadas en los años previos a la caída de Thomas Cook, especialmente las del año 2017, la última gran temporada para el turismo británico en Menorca. Entonces se registró de marzo a septiembre la llegada de casi 532.000 turistas, unos 142.000 más que en el año 2022, un descenso del 26,6 por ciento en tan solo cinco años, dos de ellos estadísticamente irrelevantes por la pandemia.

En el año 2017 los turistas británicos representaban el 56,7 por ciento del total de turistas extranjeros y el 38,57 por ciento de todos los visitantes. En 2022 ya son menos de la mitad de los turistas extranjeros y solo el 26,8 por ciento del total de turistas. Por el momento Menorca ha podido compensar esa pérdida de acento británico con los mercados nacional y francés.