Los voluntarios de Creu Roja entregaron ayer lotes de comida a los más necesitados en la sede de Maó. | Josep Bagur Gomila

Dignificar la entrega de alimentos y fomentar la autonomía de las familias en situación de vulnerabilidad alimentaria. Esto es lo que las entidades sociales que desarrollan su actividad en Menorca pretenden conseguir con la transición hacia un nuevo modelo de entrega de ayudas que sustituirá la tradicional bolsa de alimentos por las conocidas como tarjetas monedero.

Se trata de un cambio gradual que no será inmediato y que, según avanzan desde Caritas y Cruz Roja, favorecerá la normalización de la entrega de ayudas alimentarias a las personas más desfavorecidas que residen en la Isla. Además, tratará de fortalecer las capacidades personales de los usuarios evitando la estigmatización y potenciando la inclusión social.

Los beneficiarios de estas tarjetas monedero pasarán de ser meros receptores pasivos de ayudas a ser personas que podrán participar de manera activa y decidir sobre la cobertura de sus necesidades básicas alimentarias, ya que podrán escoger de manera autónoma la cesta de la compra que les permitirá llenar la despensa con provisiones suficientes.

Prueba piloto de Caritas

Caritas ha iniciado una prueba piloto en dos parroquias de Menorca, ‘El Carme’, de Maó, y Santa Maria, de Ferreries. «Aunque empezamos aquí, es un proyecto que se irá extendiendo progresivamente a toda la Isla», anuncia Mar Pons, responsable de Inclusión Social de Caritas. A través de esta iniciativa, los beneficiarios de las tarjetas monedero podrán acudir al supermercado y comprar aquellos alimentos que necesiten.

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Irán acompañados por los técnicos y voluntarios de Caritas «para garantizar que hacen una compra adecuada, de calidad y, a la vez, económica», aclara Mar Pons, quien añade que este nuevo sistema de ayuda alimentaria «es una manera más digna y humana de asegurar el acceso al derecho básico a la alimentación» de los más necesitados.

Las tarjetas son de prepago y nominales y se entregarán a las personas y familias que presenten dificultades para salir adelante y hacer frente al alza de precios. La asignación económica variará en función de las necesidades y el número de miembros que convivan bajo un mismo techo. En cualquier caso, podrán usarla para hacer la compra en los supermercados de Menorca, subraya Pons.

El mismo sistema desarrolla Cruz Roja, que distribuye estas tarjetas monedero a 1.681 personas que se han visto empujadas a pedir ayudas para conseguir alimentos. «Es la tendencia que marcará el futuro», advierte Tomeu Pons, representante de la entidad en Menorca. «Tiene muchas ventajas», añade, «como el hecho de que evita las ‘colas del hambre’ y permite que los más desfavorecidos se conviertan en clientes habituales» de los supermercados y comercios de proximidad.

Nuevas fórmulas

Los bancos de alimentos tradicionales están experimentando cambios impulsados por la próxima desaparición de los Fondos Europeos de Ayuda a los Más Desfavorecidos (FEAD), que hasta ahora han permitido proporcionar alimentos a las personas que más lo necesitan. El Consell Insular ya aumentó la partida que destina a Caritas y Cruz Roja hasta los 100.000 euros para garantizar la emisión de ayudas alimentarias, a raíz del aumento de solicitudes que se originó por la pandemia. Ahora, vistas las nuevas fórmulas, el futuro de las ayudas alimentarias en la Isla ya está sobre la mesa y en marcha.

El apunte

Los bancos de alimentos resisten con donaciones pese a la inflación

Si bien el contexto de alta inflación está haciendo mella en los bancos de alimentos de España, tal y como anuncian varias informaciones, no está afectando a las principales entidades sociales que distribuyen las ayudas alimentarias en Menorca. Según afirman desde Caritas y Cruz Roja, la subida de precios no estaría influyendo en las donaciones de particulares, organismos y empresas. «Aún no hemos notado ningún cambio con respecto a otros años», asegura Mar Pons, responsable de Inclusión Social de Caritas. A esto, Tomeu Pons, representante de Cruz Roja en Menorca, añade que «todavía es pronto para detectar si las ayudas han disminuido, pero no creo que haya grandes cambios».