La Fundació per a Persones amb Discapacitat celebró ayer su 15 aniversario en Es Mercadal, desde aquella primavera del 2007 en que se decidió unificar la red de atención a personas con diversidad funcional. El Patronato, formado por el Consell, los 8 ayuntamientos y las 13 entidades que conformaban el sector, emprendió una gran aventura con el objetivo principal de mejorar los centros y servicios. Hoy ya centrados en «capacitar» a la persona usuaria, y de «hacerlo juntos», con la colaboración de los profesionales de la Fundació.

«Ha sido un gran esfuerzo protagonizado por muchas personas y entidades, un movimiento complejo para una organización fuerte que se nutre de esta diversidad y que crece de acuerdo con las necesidades de la persona usuaria», resaltó Susana Mora, presidenta del Consell y de la Fundació. Acudieron también la consellera de Bienestar Social, Bàrbara Torrent, los alcaldes de Es Mercadal, Maó y Sant Lluís, y representantes de todas las áreas sociales de Menorca. Personas usuarias y familias, empresas colaboradoras, entidades sociales y voluntarias.

Presentaron el acto Alejandro, Alex y Elo, compañeros del Programa de Inserción Laboral Taller Jove, que se atrevieron, incluso, a hacer algún chiste.

A continuación se presentó un documental que narra la historia de Sara, una persona sorda, y del progreso en los estudios y en su vida en comunidad gracias a los servicios de acompañamiento y de intérpretes de lengua de signos.

Dos conversaciones con protagonistas, testigos para poner en valor «la razón de ser»: personas, familias y entidades. Lo «qué nos mueve» y, la segunda, planteando el futuro, los nuevos retos que se presentan en una sociedad cada vez más cambiante y diversa.

Cristina Fernández y Mònica Planella, directora técnica y administrativa, señalaron que se están potenciando servicios y proyectos en la atención integral de las personas y sus familias, desde la metodología del empoderamiento, de la inclusión real en la sociedad. «Esta es la forma de entender la atención social, desde la renovación organizativa constante, apostando por la innovación y la sostenibilidad. Trabajando la vulnerabilidad como oportunidad de cambio real. Los retos de futuro pasarán por avanzarnos a las necesidades de las personas, que cada día son diferentes. La importancia de los engranajes: la persona usuaria, la familia, los profesionales, las empresas... la igualdad de oportunidades y la inclusión real en la comunidad».

La guinda la puso el grupo Pèl de Gall. En abril presentaron una canción que habla de amor y de amistad, factores que mejoran la calidad de vida. Desde la Fundació solicitaron que se convirtieran en padrinos. Los «Juntos» refleja la identidad actual de la Fundació, declaró la representante del área de comunicación.

1.200 usuarios, 220 trabajadores y 8 millones de presupuesto

La Fundació está formada por 220 trabajadores, una tercera parte con discapacidad y ofrece atención a 1.200 usuarios. La componen: 4 centros de día, 3 centros ocupacionales, 4 viviendas de atención a personas con discapacidad intelectual, 4 de salud mental, y 3 centros especiales de empleo: jardinería, social catering y la imprenta Lligall Art Gràfic. Servicios de formación y de inserción laboral, de accesibilidad, atención a personas sordas, rehabilitación y fisioterapia, o de transporte adaptado. Un presupuesto, incluidas todas las dependencias y licitaciones anuales de unos 8 millones de euros.