La mar de lletres | Literatura

Fuego y fiebre, o el amor a los veinte años

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06-11-2015

El ardor de la sangre
autor: Irène Némirvsky
género: Novela
traducción: José Antonio Soriano
editorial: Salamandra
edición: Barcelona, 2007
páginas: 158 páginas
precio: 12,50 euros

Lluís Vergés   
Maó

Antes de ser exterminada en el campo de concentración de Auschwitz a donde fue deportada desde Francia por los nazis por su condición de judía, Irène Némirovsky (Ucrania, 1903- Polonia, 1942) había dejado comenzada la novela "El ardor de la sangre", de la que sólo se conservaban una pocas páginas mecanografiadas por su marido. El resto se hallaba perdido en una maleta con sus papeles que quedó bajo la custodia de su editor. Mucho después llegó a su hija Denise Epstein. y cuando ésta la abrió a finales de los años noventa, descubrió una joya titulada "Suite francesa", que en España fue publicada también por Salamandra, y treinta hojas manuscritas con la continuación de "El ardor de la sangre".
Aunque se trata de una novela inacabada, su interés para los lectores es indiscutible. Cuenta la historia de una familia de un pequeño pueblo francés (que se ha identificado como Yssy-L'Évêque, el pueblo en el que residía Némirovsky tras huir del clima de opresión nazi en París antes de ser deportada) y el ambiente cerrado y mezquino que les rodea. Sylvestre, el narrador, es un hombre soltero y egoísta que disfruta de la vida en soledad pero a veces se relaciona con su prima Hélène y sus hijos, de los cuales Colette es su preferida. Como dice él, "no es bonita, pero tiene lo que más apreciaba en las mujeres cuando era joven: fuego".
En el pueblo hay un acoso atávico contra todas las persona que no son oriundas de él. Las tierras cuestan el doble para los forasteros y posteriormente los vecinos le harán la vida imposible para que se vaya. En es ambiente hostil, el narrador se dedica a recordar sus aventuras juveniles en África y Canadá.
Una noche, François, el marido de Colette, cae al río y muere y en el pueblo se desatan los rumores. Se habla de un supuesto amante de la joven pero sus padres son incapaces de creer que las insidias puedan ser ciertas. Acosada por las habladurías y por la posibilidad de que se abra una investigación criminal, Colette reclama la ayuda del experimentado Sylvestre.
La inquietud de la joven despierta los recuerdos del confidente que en su juventud vivió una situación parecida.
"¡Extraña locura! - piensa para sí Sylvestre, cuando la chica le confiesa sus tribulaciones- El amor a los veinte años se parece a un acceso de fiebre, a un delirio. Cuando termina, cuesta recordar otros... El ardor de la sangre, que se apaga pronto... Ante aquella llamarada de sueños y deseos, qué viejo, qué frío, qué sensato me sentía..."
Leyendo en "El amor de la sangre" como el recuerdo de un viejo amor interfiere en la conducta presente de los protagonistas por un momento dudé si no estaba leyendo una novela de Sandor Marai, uno de los grandes autores que publica la misma editorial. No fue más que un breve espejismo pero la calidad de la escritura de Nemirovsky puede compararse a la de Marai. Pese a ser incompleta esta novela es tan potente como "El baile" o "David Golder", dos de los libros con los que la novelista triunfó en una vida malograda por los nazis.
El final de la novela llega abruptamente porque a la autora no se la dejaron terminar pero en las páginas que pudo escribir queda expuesto con claridad todo el conflicto y se refleja el impulso fogoso y los excesos de la juventud.

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