G. G. B., a su llegada al juzgado en la plaza de Es Born

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El titular del juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Ciutadella, Daniel García del Mar ha decretado prisión provisional comunicada y sin fianza para G.G.B., el joven catalán que el pasado 26 de agosto mató a su madre e hirió de gravedad a su padre en Son Blanc.

El parricida ha dormido en la noche del jueves al viernes por segundo día en el centro penitenciario de Menorca, después de que el pasado miércoles recibiera el alta médica de las autolesiones que se provocó tras el crimen y fuera trasladado del hospital Mateu Orfila a la cárcel de la carretera de Sant Lluís. Este jueves regresó a la prisión, tras pasar a disposición judicial y declarar ante el juez en los juzgados de la plaza de Es Born de Ciutadella.

El juez le imputó hasta tres delitos. Uno de asesinato con agravante de alevosía y parentesco, por la muerte de su madre. Otro de lesiones por la agresión a su hermano, y un último, que dependerá de los informes forenses, que será asesinato en grado de tentativa o de lesiones.

El fiscal de Menorca, Eduardo Norro, ante la gravedad de los hechos y el estado del detenido (padece trastornos mentales graves) solicitó prisión provisional sin fianza. La medida no encontró oposición de la defensa de oficio del parricida, el abogado Juan Manuel Casasnovas y el juez, quien al final decretó cárcel sin fianza.

El parricida declaró algo más de una hora ante el juez Daniel García. Relató y admitió los hechos ocurridos aquella fatídica madrugada, en la que asestó varias cuchilladas a su madre hasta acabar con su vida, también apuñaló a su padre ocasionándole heridas graves y forcejeó con su hermano. Con la declaración se evidenció que recordaba con detalle lo qué paso e incluso manifestó que en el momento del crimen «era consciente» de lo que hacía.

También expuso ante el juez, el fiscal y su abogado el largo historial médico y los trastornos mentales que ha padecido, a la vez que alegó sus problemas con las drogas, concretamente con la marihuana.

El parricida también expresó ciertos signos de arrepentimiento por todo lo ocurrido, aunque esgrimió que ello era un tema de ámbito «familiar».

Asistencia médica

La declaración de G.G.B estaba prevista a las 10 horas de la mañana, ante el juez de Instrucción número 1 de Ciutadella, Daniel García. Pese a ello, la declaración se tomó en el juzgado de lo Social, en la céntrica plaza de Es Born, por «motivos de organización».

Los medios se concentraron en la plaza desde las nueva de la mañana. El parricida llegó con el furgón de la Guardia Civil a las 10,17 minutos. El retraso era debido a que al joven se le había abierto una de las heridas recién curados y requería asistencia médica, lo que obligó a desviarse al centro de salud del Canal Salat de Ciutadella, para que le curaran las heridas.

El parricida salió del furgón esposado y a cara descubierta. Iba custodiado por dos agentes de la Guardia Civil y un policía nacional. Cabizbajo, con la mirada perdida y una cara inexpresiva, salió del vehículo de la Benemérita a paso lento entre los flashes, las cámaras de televisión, los periodistas y gente que pasaba por allí que no sabía qué estaba pasando.

Entre los periodistas y los fotoperiodistas, tras hacer su trabajo, reinó un shock colectivo, al constatar que esa mirada simbolizaba a un joven plenamente consciente que ha tirado su vida al traste y que ha arrastrado a toda su familia.

La declaración del joven catalán se inició finalmente sobre las 11 de la mañana, tras la llegada de todas las partes. Y dos horas justas después de llegar, salió de los juzgados tal y como había entrado. Ya no había tantos medios, apenas un par de periodistas.

En este caso lo custodió la Policía Nacional, a la espera de que el juez decretara el auto que finalmente lo envió a prisión. Posteriormente la Guardia Civil lo recogió y lo trasladó a la cárcel.

La familia ejerce la acusación particular

La familia del parricida de Son Blanc se ha personado en la causa como acusación particular, confirmaron este jueves a este diario fuentes de la investigación.

Así la familia tiene derecho a asignar su propio abogado para que siga la causa del crimen ocurrido en la urbanización de Ciutadella el pasado 26 de agosto, que acabó con la vida de la madre y con heridas graves al padre, que está siendo atendido en un centro hospitalario privado de Barcelona.