Francisca Pons, esposa de José Allés, con el escrito de protesta que presentó este lunes por la tarde en el mismo centro médico | Gemma Andreu

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José Allés Arguimbau, ciutadellenc de 69 años de edad, falleció en la madrugada del pasado día 12 en el centro de salud Canal Salat, víctima de un infarto en el parking del mismo centro cuando lo abandonaba junto a su hijo tras haber sido atendido en Urgencias por una arritmia.

La esposa del finado presentó este lunes un escrito de protesta a la dirección del centro del Ib-Salut, aunque la familia también se plantea emprender acciones legales. Entienden la mujer y sus hijos que el hombre debió ser trasladado al Hospital Mateu Orfila y no recibió la atención precisa por parte de la médica una vez le hubo tratado durante unos tres cuartos de hora.

En ese tiempo le aplicó un tranquilizante y le realizó dos electrocardiogramas, el segundo de los cuales salió positivo, por lo que le dio el alta para que regresara a su casa y se mantuviera en reposo. Consideran que tanto la actuación de la doctora como la de otro trabajador del centro que, aseguran, no ayudó a transportar al hombre desde el coche hasta el edificio cuando había sufrido el infarto en el aparcamiento es una negligencia médica.

José Allés había sufrido otra arritmia el pasado julio pero se encontraba bien hasta el día de los hechos. El IB-Salut abrirá una investigación a partir del escrito de protesta entregado este lunes para determinar lo sucedido.

«Lo estuvieron atendiendo durante algo menos de una hora y cuando ya nos íbamos, nada más subirse al coche sufrió el desmayo por el infarto», explica Oscar, el hijo que le acompañaba. El joven pidió socorro entrando de nuevo en el centro y la doctora y una enfermera acudieron rápido para trasladarlo al interior. Lamenta que otro trabajador que, al parecer, atendía a otro paciente, no ayudara en el traslado pese a presenciar la escena.

«Me dijeron que mantenía el pulso y lo trataban de reanimar con masaje cardiopulmonar». Sin embargo, explica que en el proceso de reanimación «llamaron a una UVI móvil debido a la falta de las palas de reanimación, y tardó mucho tiempo en llegar». El joven, en estado de shock, fue a su casa en busca de su madre, «y cuando regresamos nos dieron la noticia de la muerte de mi padre, aproximadamente una hora después de que sufriera la parada en el aparcamiento».

La única explicación recibida desde entonces es que «fue un infarto que podía sobrevenirle en cualquier momento», indica su hijo.

Lea aquí la carta enviada a Es Diari por la familia del fallecido