El padre quedó en libertad tras declarar en un juzgado de Maó

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Agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil detuvieron el pasado viernes a un hombre de 38 años de edad, de origen chino, acusado de un delito de violencia en el ámbito familiar cometido en el domicilio en el que reside, en la población de Es Castell.

El padre habría golpeado reiteradamente a su hijo, que tiene 8 años de edad, con una raqueta de tenis en diversas partes de su cuerpo. No fue hasta el martes de la pasada semana cuando una profesora del colegio al que acude el menor advirtió varios moratones en uno de sus brazos. La maestra se interesó por conocer quién se los había provocado y le preguntó si tenía otros golpes en su cuerpo. El niño le dijo que había sido su padre quien le había pegado como castigo porque no había hecho los deberes durante el fin de semana.

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