El techo del segundo piso cayó el miércoles por la tarde | Gemma Andreu

TW
2

Dos tramos importantes de las calles Sant Andreu y Campament, de Maó, permanecen cerradas al paso peatonal y al tráfico por el riesgo de derrumbe que acompaña a un edificio de planta baja y dos pisos en el número 31 de la primera de ellas.

El miércoles, sobre las 17 horas, cayó el techo de la segunda planta, que llevaba varios años deshabitada mientras que la cornisa del boinder se desplomó sobre el asfalto. El siniestro obligó a la rápida intervención de los bomberos y la Policía Local de Maó por el peligro de que el balcón también se viniera abajo.

De inmediato acordonaron la zona e impidieron el acceso de peatones y vehículos ante el riesgo evidente de que volviera a producirse algún desprendimiento.

Afortunadamente solo la cochera está ocupada actualmente por un fontanero que la utiliza como almacén. La mujer que ocupaba el primer piso salió de él hace un año, precisamente por el riesgo que ya suponía el estado del edificio, mientras que el segundo ya llevaba mucho tiempo deshabitado.

La inquilina del primer piso había salido hace un año ante el mal estado que presentaba el edificio