El acusado fue detenido el mismo día por la Policía | Gemma Andreu

El fiscal pide seis años de cárcel para un joven de 28 años por un delito de abuso sexual cometido sobre una joven de 18, en el puerto de Maó en la madrugada del 18 de octubre de 2020.

El delito está tipificado aún como abuso y no como agresión, como marca la nueva ley, porque se le aplica la más favorable al haberse cometido con anterioridad a la reforma 10/2022.

Según el fiscal, la joven empezó a sentirse mareada en un bar del puerto tras haber consumido alcohol ya que no tenía por costumbre hacerlo. El joven, al que había conocido antes en otro local del centro donde coincidieron su grupo de amigas con el suyo, se fue con ella después que la chica llegara a caerse de la silla y decirle a sus amigas que quería marcharse a casa.

Ya en el coche del acusado, este la llevó a otra parte del puerto. Una vez allí, sin que conste cómo la joven se quitó la ropa, se colocaron en el asiento trasero y él, aprovechándose del estado de ella, sin empleo de violencia, trató de consumar el acto sexual hasta que paró porque ella le dijo que le dañaba, aunque él llegó a eyacular en el torso de ella.

Posteriormente él la condujo de nuevo hasta un chiringuito del otro lado del puerto, detuvo el coche y ella se bajó portando solo una sudadera del mismo joven, sin ropa interior, y en grave estado de confusión y desorientación. El acusado se fue del lugar dejando tirada allí la ropa de la víctima, quien se quedó deambulando por el puerto hasta subir la Costa de ses Piques, donde la encontró una amiga y la socorrió.

El fiscal le pide, además, 15.000 euros de indemnizacion y ocho años de libertad vigilada, doce de inhabilitación para cualquier actividad relacionada con menores de edad y prohibición de comunicarse con la víctima durante 15 años. La abogada de la joven, Carmen Pecharromán, solicita siete años de prisión.