Murguia, un profesional muy solicitado en el sector del pastoreo,    visita por primera vez Menorca. | Josep Bagur Gomila

El vitoriano Óscar Murguia es todo un referente en España dentro del mundo del pastoreo. A nivel local arrasa, y prueba de ello es que desde 2013 hasta 2021 se ha proclamado sin fallar ni un año como campeón de España de esa disciplina. En el plano internacional también se bate con los mejores: fue subcampeón de Europa en 2018 y un año antes semifinalista del campeonato del mundo. Hoy en día es una de las figuras más reclamadas en lo que a formación se refiere, y durante estos días se encuentra en la Isla divulgando sus conocimientos, concretamente en la finca de Son Àngel en Ciutadella.

Murguia tiene sus raíces familiares en el mundo rural. Él domina el pastoreo pero no es pastor, aclara. «No lo soy porque priorizo el perro por encima de la oveja», explica. Su fama le precede, y ello ha hecho que se agoten las plazas para cuatro jornadas de seminarios que ha organizado en la Isla.

¿Es fácil educar a un perro? «Hacerlo más o menos relativamente bien no es difícil, pero tampoco voy a decir que sea fácil. Lo que sí es complejo es llegar a tener cierta finura a la hora de ejecutar algunos ejercicios», explica el experto, que lleva muchos años formándose en la materia. Su filosofía de cuestionar todo lo que estaba aprendiendo y mirar lo que se hacía en el exterior le ha llevado a tener «algo sólido que ofrecer» a sus alumnos. Reconoce que se trabaja con el perro, pero recuerda que es «el pastor quien tiene que aprender los conceptos».

La actividad del pastoreo suena a algo del pasado «pero es muy del presente», asegura el adiestrador, «en especial en estos momentos en los que el campo está un poco justo en lo que se refiere a ayudas y mano de obra». Sostiene que el perro «no solo es la mano izquierda del pastor en el campo, también la derecha» y reconoce que en lo que se refiere al pastoreo se ha evolucionado mucho en los últimos años «pero aún queda camino por recorrer».