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Es bien sabido que el Colegio de Farmacéuticos forma parte importante de la vida del proyecto de recuperación del Hospital de la Isla del Rey que arrancó en un lejano 1711. No se concebiría el Hospital sin lo que representaron los medicamentos, las fórmulas magistrales o los ungüentos y las personas que los administraban.

Por casualidades de la vida este martes 17 de Octubre comenzó con una reunión en el Consell Insular de Menorca para coordinar el retorno de determinados elementos de la antigua Farmacia Llabrés de Ciutadella que volverán la semana próxima a su origen. Procedían de la donación que en 2007 hizo Juan Ignacio Balada y que se encontraban en la Isla del Rey. Presidió un claro sentido de apoyo, de conjunción de esfuerzos. Todos comprendemos que la recuperación de la Farmacia Llabrés representa un entrañable nuevo elemento para nuestra vida cultural.

Dos horas después llegaba procedente de Mallorca un furgón con nuevo material para la farmacia de la Isla. Buenas relaciones entre las farmacéuticas Gracia Seguí y Neus Bonet aconsejaron depositar materiales de una farmacia de Sineu de 1899 en el Museo de Farmacia del Hospital de la Isla del Rey. Indiscutible gesto de confianza. El valioso contenido procede de cuatro generaciones de farmacéuticos, el primero de ellos Gabriel Llull Alonso de la que nos ha llegado su orla de graduación fechada en 1898. Este vendió la farmacia a un menorquín Pedro Pons Benejam en 1947, que la traspasó a su hijo Jesús Pons Alonso y este a su vez a su esposa María Antonia Sanz titular de la farmacia hasta 1988 en que nuevamente la traspasó a Neus Bonet.

Al valor que damos a estos materiales, se une el verdadero carácter altruista de la donante. Su propio hijo Juan con un furgón prestado, llegó a Menorca en barco vía Ciutadella costeándose los gastos de desplazamiento. ¡Puro espíritu de voluntariado!

En su momento -calculamos dos meses- la donación se podrá exponer. Será un testimonio más de que gentes de Mallorca y Menorca se respetan y se valoran; de que los miembros de una profesión tan necesaria como la Farmacia, conservan entre ellos valores no solo científicos sino culturales y humanos.

Luis Alejandre Sintes

General (R)